Los sacerdotes en el Antiguo Egipto (II)

23, mayo, 2007 at 12:45 pm (Egipto)

Ofrenda a los dioses

 Los sacerdotes se podían casar normalmente, tener hijos, y disfrutar de la vida familiar. En el Imperio Nuevo, servían en cuatro grupos, cada uno trabajando durante un mes de cada tres. Durante ocho meses trabajaban en su profesión o negocio habitual, que podía ser tanto política como administrativa o comercial, y el resto del tiempo lo dedicaban al templo. Antes de entrar al servicio templario tenían que abstenerse durante una temporada del contacto sexual.

Los rituales diarios en el templo
Antes de que el sacerdote pudiese entrar al santuario interior donde residía la estatua del dios, tenía que purificarse mediante una serie de rituales. Hay evidencias de que durante el Imperio Nuevo y posteriormente, los sacerdotes se afeitaban todo el cuerpo y se limpiaban con natrón. También se abstenían de ciertas comidas, aunque no se debían a ningún tipo de ayuno ritual. Sólo se les permitía vestirse con ropas de lino y sandalias de papiro, todo de color blanco. Los cargos más altos se veían favorecidos con permiso para llevar túnicas especiales como las pieles de leopardo de los sacerdotes Sem.
Cuando el sacerdote estaba preparado para entrar al templo, se debía lavar en agua, quitándose la suciedad y el sudor, y restaurando la energía y el rejuvenecimiento de su cuerpo. También debía lavarse la boca con una mezcla de agua y natrón.
Cuando los primeros rayos de sol aparecían sobre el horizonte, los sacerdotes entonaban el himno del amanecer que comenzaba diciendo: “Despierta en paz, gran dios (insertando aquí el nombre del dios específico al que rendían culto)”. El sacerdote principal accedía al santuario dentro del templo sutilmente iluminado, y rompía el sello de la puerta para abrir la entrada a la capilla. Entonaba entonces cuatro veces una oración ritual sobre la imagen del dios, haciendo que el alma de éste retornase para poder reafirmar su forma física terrenal.
La imagen del dios era limpiada, ungida con aceite y purificada. Se le quitaban las prendas viejas, y se quemaba incienso para limpiar y purificar el santuario. La imagen era vestida con nuevas telas de colores, se le aplicaban perfumes y cosméticos en el rostro, e incluso se adornaba con joyas.
Entonces dejaban el desayuno delante de la capilla y el dios. Solía consistir en pan, pedazos de carne, aves de corral asadas, cestas de fruta y verduras, y jarras de cerveza y vino. Todas las ofrendas eran preparadas en las cocinas del templo, usando productos producidos por las fincas del mismo. Cuando mataban al animal para conseguir la carne, no podía caer ninguna gota de sangre sobre el altar del dios, ni podía ser sacrificado ante él.
Una vez que el dios estaba harto, la comida era retirada, tal vez para ser dejada en las capillas de otras deidades menores, y luego regresaba a las cocinas para ser distribuída como salario entre el personal del templo. La imagen y todo el santuario eran salpicados entonces con agua, y se colocaban en el suelo cinco granos de natrón y resina, mientras quemaban más incienso. Luego se volvían a cerrar y sellar las puertas del santuario.
Estos rituales se celebraban tres veces al día: por la mañana, al mediodía y al atardecer, aunque los dos últimos eran más breves. Después de la comida de la tarde, las ropas del dios se quitaban de nuevo antes de que la imagen volviese a la capilla, y se recitaba el himno de la tarde.
Las fiestas regulares que se celebraban en el templo incluían los festivales de Principios de Mes y de Luna Nueva. Esos días, la estatua del culto debía desfilar alrededor de los recintos del templo, parando para que fuese ofrendada en los sitios designados para ello. En otros ritos, la estatua no se movía de las habitaciones más interiores del templo. La gente podía acudir hasta los patios exteriores del templo para solicitar la ayuda y el consejo del dios. Durante los festivales más importatnes, como el Opet de Karnak, la imagen del dios era llevada al exterior del templo en una elaborada procesión. Algunas de estas veces, la gente incluso podía acudir ante el dios para pedir su consejo en la forma de oráculo.

Anuncios

1 comentario

  1. gloria corchuelo said,

    el articulo es muy interesante,me gustaria saber sobre las posturas de estos durante los rituales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: