Manannan Mac Lyr/ Manannan Mac Lêr/ Manawyddan Ab Llyr

1, mayo, 2007 at 3:32 pm (Mitología Celta)

Manannan Mac Lyr

 Manannan Mac Lyr, o Manannan Mac Lêr, en gaélico irlandés.
Manawyddan Ab Llyr, en galés.
Este dios celta, es una deidad de las aguas y del mar, hijo de otra divinidad marina, más antigua, como es el vigoroso y heroico Lêr.
Lyr/Lêr, su padre, tuvo 4 esposas: Iweriadd, Penardum, Aebh y Aiffe, estas dos últimas hermanas, cuyo padre era Ailioll de Arran.
Cuatro de sus múltiples hijos, son los protagonistas de un afligido, pero tierno y bello cuento llamado “El destino de los hijos de Lyr”, los nombres de estos hijos de Lêr, son la joven Fionula o Finola como la de más edad, Aed el segundo, Conn y Fiachra ambos varones y gemelos, y los 4 resultado de su matrimonio con su penúltima esposa Aebh, que falleció en el parto. El cuento narra como Aiffe, madrastra de estos y a la vez tía carnal, los convierte en cisnes por una cuestión de celos, permaneciendo en esta forma 900 años hasta recobrar la forma humana y morir seguidamente.
Dejando para otro artículo las andanzas de su padre, el culto y veneración hacia otro de sus hijos, Manannan, cobra más importancia en las leyendas galesas e irlandesas que el suyo propio, el cual se centra en áreas célticas concretas, como son Irlanda, Gales e Isla de Man a la cual da el nombre.
En las sagas de los celtas de Irlanda aparece comoDios de la élite de los Tuatha Dé Danann e hijo adoptivo de el Gran Dagda. Su nombre aparece asociado a diversas anécdotas heroicas y aventuras de personajes célticos. De esa manera lo encontramos integrado en episodios de Conchobar, Cormac Mac Art, Cuchulainn y también dentro del período osiánico, así como en uno de los viajes aventureros, (los immramas), del rey irlandés Bran, hijo de Febal.
Una de las mujeres de este dios, fue Fand, hija de Aed Abrat y divina como su compañero. En una de sus correrías Fand, tras ser abandonada por su compañero divino, se propuso como despecho casarse con el mítico héroe irlandés Cuchalainn, que ya tenía una mujer legítima llamada Emer, además de una concubina Ethné Ingubai.
Fand que vivía en una isla denominada “Tir Sorcha” es decir, “Pais Luminoso”, atrajo al héroe hacia ella. Cuchulainn fue seducido por la belleza inusual y divina de Fand, pero finalmente ante el amor que el héroe profesaba a Emer, Fand decidió abandonar a Cuchulainn. Momentos estos en los que Manannan, arrepentido por su acto de abandono, llegó para buscarla e irse a sus dominios divinos de nuevo juntos.
Manannan demuestra ser una deidad enamoradiza y a tal efecto de nuevo, vuelve a la carga cuando seduce a la esposa de Fiachna Lurgan que reinaba en Irlanda hacia finales del siglo VI o principios del VII de la Era Común. El momento en el que ocurre tal seducción se mezcla con la historia épica de Irlanda y podría resumir de la siguiente guisa:
Siendo rey del Ulster, Fiachna Mac Lurgan acudió éste, como aliado con sus tropas junto a las ejércitos de Aidan Mac Gabrain rey de los celtas de Escocia, contra las tropas de los anglosajones.
Tras su partida, dejó a su esposa en el palacio de Rath Mor Maigi Linni y durante su ausencia, Manannan se presentó para vivir una extraña relación con ella. Prometió salvar a Fiachna de una muerte segura en la pelea contra los anglosajones si a cambio accedía a mantener relaciones y quedarse embarazada. Finalmente la reina aceptó el intercambio de favores, Manannan se presentó el primero en la batalla ataviado brillantemente y espléndidamente armado. Le explicó a Fiachna el pacto que había convenido con su esposa. Su acción en la batalla de “Degsa Stan”aseguró el éxito de las tropas celtas. Cuando Fiachna regresó a Irlanda, su esposa ya estaba embarazada, ésta le explicó su extraña aventura y Fiachna elogió su comportamiento. Meses después nació Mongan, que además de ser una figura mitológica, existió históricamente por los años 600 de la Era Común. Pero Mongan no había nacido por primera vez, pues según cuentan las leyendas era una reencarnación de Find y en su segundo nacimiento como Mongan, tuvo la fortuna de conservar su personalidad y recordar su pasada vida como Find Mac Cumhall, que murió a finales del siglo III de nuestra Era.
No es nada frecuente que en las leyendas celtas se encuentren humanos como Find o Tuan Mac Carell que una vez vez fallecidos, reencarnen por segunda vez, pero tampoco es extraño, pues las creencias celtas y druidicas enseñan que el alma es inmortal, si bien se acercan a la idea posterior de la metempsicosis pitagórica, se diferencia de ésta en que nacer una segunda vez, no es un castigo o una nueva ocasión para expiar culpas pasadas, sino un favor concedido por los dioses para cumplir alguna individual o divina misión. Es decir, no se tiene la creencia, de que se va a ser reencarnado en vaca o cualquier ser de consciencia menor o existencia sufriente, como castigo por las faltas cometidas en otra vida, sino que la nueva llegada a este plano de existencia, se debe a un cometido determinado, personal y evolutivo, y como diriamos actualmente, intransferible. La idea de la reencarnación no es punitiva, ni es necesaria u forzosa para todo humano, sino que ésta es esporádica, y si se da, lo es para un desarrollo esencial, cometido primordial y con un fin que es preciso para devenir con el Todo Absoluto.
Volviendo a Manannan, abordaremos algunas de sus características y peculiaridades divinas:
Era y es el maestro y patrón especial de los navegantes, quienes lo veneraban y veneran como “Dios de los Acantilados”. También de los comerciantes y mercaderes quienes lo proclamaron como el titular de su colectividad y corporación.
Frecuentaba asiduamente la isla de Man y la isla de Arran donde se ubicaba su trono hecho de madreperlas en uno de sus palacios denominado Emhain Ablach o “ Emhain de los Manzanos”, rodeado por un bosque en el cual crecían libres unos jabalís mágicos que curaban y alimentaban a dioses y guerreros durante los festines de la Inmortalidad que tenían lugar cada 33 años donde se celebraba la “Fiesta de la Edad”, en la cual todos los invitados se aseguraban 33 años de su vida sin envejecer.
Siendo un dios popular, se le creía capaz de cualquier truco o ilusión, poseyendo un sin fin de artilugios mágicos, a tal efecto poseía un barco llamado” rastreador del Océano” o “Barreolas”, que poseía la peculiaridad de obedecer el pensamiento de quien navegaba en él, surcando los mares sin velas ni remos.
Es también el señor del mar, debajo del cual ciertas leyendas irlandesas sitúan la “Tierra de la Juventud” o la “Isla de los Muertos”, siendo él mismo el guía de éstos hacia ese país. Poseía una capa la cual tenía el asombroso don de adquirir cualquier color, pasando de esta forma desapercibido, si bien las viejas leyendas cuentan que cuando Manannan estaba irascible, sus pasos se oían, aunque no podían verse y se sentía un turbador aleteo producido por su extraordinaria capa. Poseía diversas armas prodigiosas: Una espada denominada “ Fragarach” traducido como la Respondedora o Vengadora que ninguna armadura podía resistir su embestida y otras dos conocidas como “Gran Furia” y “Pequeña Furia”, dos lanzas llamadas “Hoja Amarilla” y “Jabalina Roja”. Su cota de malla y su peto eran invulnerables, ningún arma humana o divina podía penetrar su estructura. Su yelmo era tan rutilante merced a dos brillantes joyas tan esplendorosas como el propio sol.
Su animal preferido era un caballo, llamado Aonbarr o “Crin espléndida” más rápido que un soplo, tanto cabalgando por la tierra como sobre el mar. Popularmente cuando las blancas olas se encrespaban, las llamaban los “Caballos de Mananan”, y en posteriores leyendas épicas se cuenta que el temerario héroe celta Cuchulainn no podía contemplarlas a causa de un “geis”.
Sus famosos cerdos, servían de alimento cuando se celebra su “Festín de la Edad”, los cuales además de dar la juventud a quien lo comía, se renovaban ellos mismos al día siguiente de ser devorados.
Gracias a los dones, armas y artilugios de Manannan pudieron los Tuatha Dé Danann, conservar su eterna juventud.
Fue el dios Lugh, uno de los más favorecidos, gracias a las Artes de Manannan.
Ayudó al padre de éste, Cian, a conocer a Ethniu madre de Lugh e hija de Balor.y engendrarlo.
Manannan, hijo del Mar, apadrinó al áun jóven dios-sol y lo mantuvo alejado de la ira de Balor, el tiempo suficiente hasta que se hizo mayor y pudo posteriormente cabalgar contra los fomorianos a lomos de Aonbarr, luciendo el casco y peto de su Padrino.
Otro de los pupilos de Manannan, fue Diarmait que recibió del Dios las dos espadas conocidas como “Gran Furia” y “Pequeña Furia”, y las dos lanzas llamadas “Hoja Amarilla” y “Jabalina Roja. Por otra parte Diarmait era hijo adoptivo del dios Oengus mac Og, el cual lo ayudó en su aventura amorosa con la jóven Grainne.
Pero el Dios Hijo del Mar, Manannan, tuvo también sus propios hijos, los cuales fueron múltiples. Ya hemos mencionado a Mongan, rey de Irlanda, pero hay otros seres míticos y legendarios que también fueron productos de sus diversos amoríos.
A este respecto es conveniente mencionar a Ilbhreach candidato a reinar sobre los Tuatha Dé Danann, tras la retirada voluntaria de El Dagda. Al final, como cuentan las sagas no obtuvo el trono, pues éste fue para el hijo de El Dagda, Bobv El Rojo, por lo que se retiró a el Sidh “Eas Aedha Ruaidh”, hoy conocido como el túmulo de Mullachshee, cerca de Ballyshannon, en Donegal.
A Gaiar, poco nombrado en las sagas, se le conoce especialmente por una intriga junto a Becuma, la cual fue exiliada de la “Tierra de la Promisión”.-
Pero sin duda la mejor conocida de las hijas de Manannan, es “Niamh, la del pelo dorado” una diosa de belleza sobrehumana de rubio cabello, ojos azules, mejillas rojas, y rostro claro que fue así descrita por un bardo gaélico del siglo XVIII, llamado Michael Comyn. La leyenda cuenta los amores de ésta con Ossian, yéndose a vivir junto a ella a la Tierra de la Eterna Juventud o “Tir na n’Og” donde residía Manannan. Allí vivió Ossian 3 años, pero que en términos mortales fueron 300 y cuando regresó a Erin, todo estaba cambiado, ya el denominado san Patricio, había transformado la sociedad céltica. Envejecido Ossian de repente ante un error, al descabalgar y poner los pies en el suelo de aquella transformada Irlanda, olvidando las palabras de Niamh que le había recomendado encarecidamente, antes de su partida en solitario que se abstuviera de hacerlo so pena de envejer súbitamente. Vagó viejo y desafortunado por las Tierras de su añorada Irlanda, hasta que se topó con el mencionado conversor cristiano. Éste, intento por pasiva y activa, con lisonjas o reproches, con paraísos e infiernos, donde ya estaban, según el catecúmeno cristiano, sus antiguos compañeros Fianna presos de los mayores tormentos, convertirlo a la nueva fe. Ossian, sin embargo, decidió ir con los fenianos tanto si estaban en el infierno cristiano como en el Otro Mundo céltico. Ossian murió seguidamente, pero murió tal como había vivido.
Cuando los hijos de Milé arrebataron el control de Irlanda, a los antiguos dioses, tras la batalla de Tailtiu, algunos como Manannan Mac Lêr, se exiliaron. Capitaneados por éste fueron a los confines del mar a una tierra de continuas delicias y festejos, que ha sido descrita por las leyendas irlandesas y galesas como la “Tierra de la Promisión” o “Tir Tairngiré”.como La “Llanura de la Felicidad” o “Mag Mell”, como la “Tierra de la Vida” o “Tir nam Beo”, como la “Tierra de la Juventud” o “Tir na n’og” y como la “Isla de Breasal” o “Hy Breasail”. Entre los celtas britanos se habló en equivalencia, de la mítica isla de Avalón o “Isla de los Manzanos”.o de la “Isla de las Mujeres”.
En la rica mitología celta se narran diversas historias de esta fabulosa tierra o isla y las tradiciones y cuentos siguen hablando aún en nuestros días, aunque algo transformados de los originales, de “Avalon”.
Aunque Manannan hijo del Mar, optase por el exilio, nunca dejó de visitar Irlanda, y numerosas historias nos hablan de sus idas y venidas, tal como la mencionada en el “Immrama” de Bran, hijo de Febal, que según un poema del siglo VII, se topó con él, cuando éste iba hacia ese paraiso terrestre y Manannan iba hacia Irlanda en un carro de guerra trotando por encima de las olas.
Los “immramas” son un género de relatos cuya temática se refiere a las aventuras de héroes en tierras maravillosas, a las que se accedía, en general, por vía marítima. El arquetipo que nos sugiere los Immramas se centran en unos conceptos célticos fundamentales: se trata del tránsito al Otro Mundo, lo cual implica una prueba para el espíritu, la mente y el alma. Se asimila a las pruebas de iniciación que los héroes de antaño debían desafiar para alcanzar las capacidades precisas para la conclusión de su cometido. Posteriormente en la leyenda original artúrica, basada en grandes porciones, en un sustrato de antiguas fuentes célticas, el viaje a las islas occidentales, habitadas en general con seres exclusivamente femeninos, nos habla de los ritos de vegetación y fecundidad, de los abismos celticos que son indistintos de las facetas idílicas, aunque eso si, muy mezclados con las nociones de pecado y virtud cristianas.
Ya tras la llegada del catecúmeno conversor cristiano llamado san Patricio, su veneracion y nombre fue cayendo en el olvido, aunque no ciertamente hasta el extremo de desaparecer completamente como ocurrió con otro dioses gaélicos. Pero fue transformado de diversas maneras, llegó a ser concebido como un gigante en la Isla de Man, se dijo de él que tenía tres piernas( la tercera no era el falo), al estilo de la isla que tiene la forma como tres brazos o piernas extendidos como tres radios de una rueda o un triskel. De hecho la bandera actual de la Isla de Man, recuerda esta leyenda. Otras tradiciones cuentan que abandonó Irlanda para irse a Escocia, y otras sagas ya cristianizadas notablemente, sustituyen sus peculiaridades divinas por otras humanas.
Con un aspecto así, lo encontramos en las leyendas galesas, especialmente en el “Mabonogion” como Manawyddan Ab Llyr, donde se narran situaciones que mezclan conceptos de vida pagana con significaciones de creencias o dogmas cristianos. Por ello Manawyddan difiere en diversas connotaciones del dios Manannan de la tradición celta irlandesa.

Artículo de Iolair Faiol

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Cernunnos

29, marzo, 2007 at 1:53 pm (Mitología Celta)

El Dios Cernunnos

 Para conocer un poco más a esta Divinidad céltica comenzaré citando algunos de sus otros nombres conocidos según los territorios en los que fue venerado. De esta manera en los territorios de los celtas galeses fue conocido como Herne, el Cazador, en el continente poseía otros nombres asociados como Kernunnos, Cernowain, Belatucadrus (origen de todo) o incluso Vitiris (el que fecunda). Entre los druidas recibía el apelativo de Gran Padre o Hu’Gadarn y Hu Gadam. El romano Julio Cesar lo llamó “Dis galli Pater”(el padre de todos los Galos), luego este apelativo se vio reducido simplemente a “Dis pater”.

De todos estos nombres y otros menos conocidos como Cerne, se desprende que este dios era pan-céltico, es decir, común a la mayoría de los pueblos celtas.

En realidad la veneración a este pancéltico Dios, representado astado, es decir, con cornamenta, en la mayoría de los casos cérvida, lo que ha dado lugar a llamarlo también el Dios Ciervo, es una representación de antiguos cultos animistas del neolítico, incluso anteriores a los establecimientos celtas.

En España, por poner un ejemplo, hay hallazgos notables que atestiguan su culto. Dibujos y representaciones pictóricas en cavernas. También en algunas esculturas de la Numancia pre-románica, se han encontrado representaciones de un dios con cornamenta cérvida.

En la península hubo un culto a un dios denominado Carnun, que se apunta como nombre gaélico del Cernunnos galo, al cual se le representó también con cabeza de bisonte, con cabeza de cabra y con astas de ciervo. Este antiguo culto indica que los celtas en su expansión desde la época de la cultura de la Téne, absorbieron este antiguo culto de las tribus agricultoras y ganaderas que absorbieron en sus ubicaciones.

En pinturas paleolíticas de Galia, también se han hallado representaciones artísticas del precursor de este dios, como las imágenes de un venado de pie o un hombre con traje de ciervo.

” El astado”, es un dios céltico de la fecundidad, de la existencia, de las bestias, de la energía, y el mundo subterráneo, y con el nombre de Cernunnos o Kernunnos, lo identificamos en la Keltia continental y transalpina, incluida la Bretaña Armoricana.(Bretaña francesa actual).

Su culto está relacionado con la fertilidad, con la vida salvaje, Señor de todos los animales y protector de éstos. Dios de la sabiduría, de la renovación de las estaciones e incluso del mundo subterráneo. Reverenciado como máximo exponente del amor físico, de la virilidad e incluso de la reencarnación.

Este antropomorfo Dios nace en el punto de máxima inflexión del solsticio de invierno y de acuerdo a las normas del ciclo vital, muere en el punto álgido del solsticio de verano. Muere y renace constantemente en el perpetuo ciclo de la Tierra.

Su naturaleza es esencialmente terrenal y la cornamenta de su cabeza es símbolo de majestuosidad, de Rey de los bosques a los que protege. Los dioses cornudos son siempre dioses de sabiduría y poder.

Su animal más representativo es el Ciervo. La evidencia más clara de la influencia de este animal es que aparece en numerosas leyendas e iconografías celtas, tanto en el continente como en las Islas. El simbolismo del ciervo es muy amplio. los galos usaban numerosos talismanes de cornamenta de ciervo y en enterramientos junto a hombres y caballos, se han hallado restos de ciervos, en Newgrange, lugar de enterramientos rituales de Eire y como no también en Stonehenge y Glastonbury.

Todo parece indicar que los primeros en reverenciar al ciervo fueron los celtas continentales, pasando luego a los celtas insulares.

El ya famoso Caldero de plata de Gundestrup, hallado en Dinamarca, zona no celta, pero que se supone llegado hasta allí por el producto de algún saqueo o intercambio, aparece el dios astado, en postura sedente que nos recuerda a las imágenes de Buda, con un torque en una mano y una serpiente en la otra, rodeado de figuras de diferentes animales, entre ellos por supuesto el ciervo. Los torques, como bien sabemos son y eran un adorno distintivo de un alto rango. En este caso de un alto rango como Dios. La serpiente, al igual que la cornamenta cérvida, simbolizan la regeneración a los que ambos se someten.

Lugares y monumentos con su figura se descubrieron en diversos lugares, así como objetos, tales como una moneda de plata de los celtas belgas remos, que actualmente está depositada en el Museo Británico. Otro de los monumentos notables con su efigie, se halla en Reims (Francia), donde aparece como dios de la abundancia en un altar con un cesto repleto de vituallas y monedas.

Aunque tenemos un nuevo nombre tardío, que sólo se remonta a la época de la cristianización de Europa, cuando los dioses de las religiones Naturales, más antiguos, pasaron a ser los demonios de la nueva. Los próceres y acólitos de la nueva religión, identificaron a su Satán, con nuestro natural y ecológico Cernunnos. De esta guisa el venerado y respetado Dios, se convirtió en la imagen más execrable del cristianismo.

Y la imagen del Dios se diluyó en los ríos y lagos de aquellos bosque a los que protegía y su amplio culto desapareció junto a los druidas de antaño por la intransigencia de Roma, esta vez, cristiana.

Comentario sobre el Ciervo asociado a Cernunnos

Los ciervos, tanto hembras como machos, aparecen frecuentemente como animales hechizados con una especial conexión con la Madre Tierra y el Mundo de las Hadas. Es un animal de enorme energía, muy totémico y si posee las astas blancas, poco comunes entre éstos, es un símbolo esencialmente poderoso, si además posee su cornamenta siete puntas, entonces es la máxima simbología de madurez, experiencia y sabiduría. En la canción de Amergin se canta: “Soy un ciervo de siete puntas”. Este prestigio del ciervo astado, en su simbología está también relacionado con la apariencia, belleza, gracia y agilidad de su porte.

En la tercera división del ciclo mitológico irlandés, que es el ciclo Fenian que cuenta las hazañas de Finn Mac Cumhaill y sus compañeros, también se describe a este animal como mágico y relacionado con el viaje que realizan los muertos al Otro Mundo. Finn Mac Cumhaill, tuvo un hijo, producto de sus amores con un hada Sadv, convertida en cierva dorada, al cual nombró Oisín (pequeño ciervo), quien más tarde se transformó en un famoso guerrero, y se casó con Niamh, la del pelo dorado.

En nuestra época y sociedad actual no es extraño, que la cornamenta haya perdido todas sus connotaciones naturales, sus simbolismos y privilegios, y ya solo sirva de mofa sexual-marital, indicando con su simbología el sarcasmo de las infidelidades conyugales.

Artículo de Iolair Faol.

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DAGDA/ DAGHDHA MOR/ DAGHDÉ/ SUCELLOS

8, noviembre, 2006 at 3:56 pm (Mitología Celta)

Esta divinidad es denominada por diferentes nombres, según el área celta donde se mencione. Es, por tanto, una deidad pan-céltica, como muchas otras del panteón céltico.
Así en Irlanda, se la conoce como Dagda o Dagdá, en Gales como Daghdé, en la Isla de Man como Daghdha y en el continente como Sucellos, especialmente en la Galia y en la Keltiké hispana (España).
A excepción de este último nombre, los demás parecen derivar del término dagdêvos que vendría a significar deidad múltiple o polifacética. En gaélico, un antiguo fragmento llamado “La Elección de los Nombres” nos dice que el nombre significaba “Dios Bondadoso” al mismo tiempo que comenta que era un Dios de la Tierra. También se le designó como “Daghdha Mor”, (el Gran Dagda).
El Sucellos celta galo es imaginado llevando un mazo o martillo en su mano izquierda. Su propio nombre significa “el que golpea con eficacia o fuerte”. No hay demasiados datos sobre sus atribuciones, si bien los conocidos coinciden con los del Dagda. Se asemeja en las propiedades del mazo, pues dependiendo con que lado de éste golpea, da la vida o resucita o la quita, se parece en ser un guardián de la tribu y comunidad. Coincide en ser un dios de la abundancia, pues Sucellos es representado en ocasiones con una mano derecha portando una taza, (el caldero del Dagda) otras un trozo de pan. Posteriormente con la romanización, se confundió con el Silvanus romano, dejando paso a éste en todas las zonas invadidas, aunque con ciertas reminiscencias galas, que resurgieron cuando el Imperio Romano empezó su descomposición.
Sucellos fue imaginado también como el Dagda, vestido de túnica corta, reflejando al mismo tiempo autoridad y benevolencia, si bien este Dios paternal en la Galia, se representa barbado y ataviado más a la forma celta gala. El cristianismo, sin embargo, arrasó con Sucellos, como hizo con El Dagda e incluso con el romano Silvanus.
Sin embargo, posee otros nominativos tales como Padre de Todos, “Eochaid Ollatayr” o “Ruahd Ro-Fheasach” Pelirrojo de la Gran Ciencia o “Aedh (Fuego)”, lo que hace del Dagda una tríada mítica.
Es y fue el Dios más venerado por los propios druidas, pues es druida él mismo. Señor de los elementos y de la sabiduría y adivinación, maestro de la música, artes, poesía y elocuencia, excelente guerrero y dios sencillo y apacible, que tiene como función garantizar el pasaje por los diferentes ciclos de la vida y de ésta al Otro Mundo. En la segunda batalla de Mag Thuiredh fue notable su actitud valerosa y guerrera para derrotar junto a los otros Dé Dannan a los opresivos Fomoré. Sus certeros golpes arrasaron filas compactas de enemigos fomorianos. Su lanza de guerra, arrastrándola dibujaba surcos en la Tierra, tan amplios y hondos como los límites fronterizos que separan las provincias de Irlanda.
Sin embargo, su talante candoroso pero al mismo tiempo astuto queda patente en la historia que cuenta como, cuando los fomorianos desembarcaron en Erin, él acudió como embajador pero con la hábil táctica de ganar un precioso tiempo para que el ejército daneano se preparara para el inminente combate. Los fomorianos lo recibieron con fingida cortesía y le dieron alimento. Echaron gachas de avena y leche en un pozo(80 galones, dice la leyenda) y le instaron a tomarlo todo, bajo pena de matarlo. El de una forma apacible, sin amilanamiento alguno, tomó un cucharón donde cabían dos personas de la de nuestro tamaño, y rebañó hasta el último pedazo y gota de leche que habían vertido en el referido pozo.
Su lugar de residencia es el Brug na Boyne(Morada sobre el río Boyne), en la cual se encuentra el túmulo funerario de New Grange. Este lugar, además, y esto ha sido comprobado arqueológicamente, sirvió como cementerio real de la época histórica, para los reyes celtas irlandeses de los primeros 4 siglos de la Era Común, o incluso se apunta la hipótesis de haber sido necrópolis de las poblaciones prehistóricas previas a los establecimientos de los primeros celtas.
Cuando el cristianismo se impuso sobre el druidismo, diversos monjes cristianos, que fueron antiguos druidas o descendientes de druidas y celtas paganos intentaron conciliar sus antiguas leyendas aún queridas y añoradas con las enseñanzas del dogma cristiano. Ejemplo de esto los hay numerosos, y una de los más conocidos es denominado Libro de las Invasiones o Lebar Gabala del siglo XI, que relata como el Dagda y otros dioses, convertidos ahora en hombres jefes o guerreros mortales Danann, murieron antes de la llegada de los hijos de Milé.
Este nombre del río mencionado, “Boyne”, se debe al homenaje que se hizo en la leyenda irlandesa hacia Boann, esposa del Dagda , que desobedeciendo el “geis”, el cual prohibía a cualquier Dios acercarse a un determinado pozo mágico . Boann fue perseguida por la rebeldía de las aguas del pozo, al romper el “geis”, alcanzada y transformada junto a este fluido en río. Con Boann el Dagda tuvo uno de sus hijos, el conocido Oengus Mac Og, que fue concebido y parido el mismo día.
El referido río Boyne, que se formó con la conjunción de las aguas del pozo y la diosa Boann, es muy conocido y popular en la leyenda irlandesa, pues es el que tenía 9 avellanos mágicos dándole sombra. Las avellanas que daban eran de color carmesí y poseían la virtud de quien las comía, entraba en conocimiento súbito de toda la sabiduría conocida. Solamente un ser tenía este privilegio, el conocido “Salmón de la Sabiduría”. Cuando las aguas del pozo se rebelaron contra Boann y se esparcieron formando con ella el referido río, los salmones vagaron por su cauce, y uno de ellos fue el que comió posteriormente y casi accidentalmente el famoso Finn Mac Cumhall, adquiriendo a través de éste toda la sabiduría.
Dagda, es un dios Total, hábil artesano, temible guerrero, druida supremo, el cual posee un caldero mágico donde puede revivir a los muertos en la batalla y por tal hecho se le adjudica el sobrenombre de “ Dispensador de la Vida.
El pueblo celta se lo imaginó como a un anciano de aspecto venerable, de gustos sencillos pero gran luchador y guerrero, con túnica muy corta parda y manto con capucha, cabello echado hacia delante gris y arrastrando un enorme garrote o maza depositada en un carro de 4 ruedas que se hubiera necesitado 8 humanos para transportarla. Esta maza por un lado, cuando golpea, revive a los muertos y por el otro los envía definitivamente al otro Lado. Tambien se dice que posee un magnífico caballo negro, llamado “Acéin u Ocean”. Dagda es el realizador de grandes proezas bélicas y aventuras. Se cuenta que en una ocasión capturó con su mano a un ser de 100 piernas y 4 cabezas, llamado “Mata”, arrastrándola hasta la “Piedra Benn”, cerca del río Boyne y que allí le dio muerte.
Como Dios símbolo, también de la fertilidad, abundancia y regeneración, la imagen que emana a veces incluso con paradoja, es pensada como entidad algo grotesca y oronda que come cantidades exorbitantes de comida, pero por el contrario, a pesar de ese aspecto algo jocoso y en ello reside la paradoja, es el Dios Padre de la Tribu y como tal venerado con supremo e intenso respeto.
Aludiendo a esta imagen simbólica de fertilidad, se le emparejó con diversas diosas, una de ellas ya mencionada Boann, pero otra fue, nada menos que la propia Morrigan, furia de las batallas. Con este emparejamiento, el cual según cuenta la leyenda ocurrió a horcajadas sobre un río, se vinculaba a toda la tribu representada por El Dagda con la seguridad y protección, entre otros atributos que simboliza La Morrigan.
Dagda posee un Arpa Mágica con la cual controla el inicio y final de las estaciones celtas, esta Arpa, se dice que la obtuvo del Mundo Superior. La llevó a Tara, igual que el mencionado Caldero Mágico de la Abundancia, llamado “Undri”, que se ha traducido como” Húmedo”, traído desde la fabulosa ciudad de Murias. Es uno de los mejores tesoros divinos de los Tuatha dé Danann en el cual hay alimento en proporción a los méritos de los que pretendan nutrirse de él. Posteriormente sirvió de modelo para que los cristianos lo transformaran en el Santo Grial.
Hay un curioso incidente en la leyenda irlandesa con respecto a esta arpa.
Cuenta la leyenda que en la segunda batalla de Mag tuiredh, que el arpero del Dagda, con su arpa cayó prisionero de los fomorianos. Su hijo Oghma y Lugh ayudaron al Dagda a recuperar la asombrosa Arpa, para ello fueron en su búsqueda, llegando hasta el salón de banquetes del palacio submarino de sus enemigos. Allí vieron como el arpa colgaba de la pared y Dagda con su poder la llamó y ésta rápidamente se descolgó por si sola y voló hasta las manos del legítimo dueño, matando en el trayecto a 9 fomorianos. El Dagda usó una poderosa invocación que rezaba así:
“¡Ven dulce murmuradora!
¡Ven cuerpo de armonía de cuatro ángulos!
¡ ven verano, ven invierno!
¡ de las bocas de arpas, bolsas y gaitas!”.
Otra traducción ,sin embargo, lo cuenta así:
¡Ven Roble de los dos gritos!
¡Ven mano de música cuádruple!
¡Ven verano, ven invierno!
¡Voz de arpas, fuelles y flautas!
Ésta última versión parece mejor traducida ya que el arpa tenía dos nombres: “Roble de los dos gritos” y “Mano de Música Cuádruple” y la gaita no fue tan tempranamente conocida en Irlanda.
Cuando el dios tomó de nuevo el arpa, tocó en ella las tres nobles cuerdas, que cualquier gran maestro del arpa debe dominar, los acordes de la risa, del llanto y los del sueño. De esta manera provocó una enorme risa, luego llanto y por último sopor entre sus enemigos y merced a esto pudo huir sin contratiempos.
Como Dios primigenio masculino, es hijo de Dana y Bilé(Belenos). Padre de numerosos hijos, entre los más importantes destacaremos: A Diosa Brigitt, al dios Oghma, al dios Mider, llamado el Orgulloso, dios del submundo, a Angus Mac Og, el joven Dios más seductor de toda la mitología gaélica, exponente de la belleza y el amor y por último a Bodb El Rojo que sucedió a su padre como gobernante de los dioses Danann.
Sin embargo, a pesar de ser un dios primigenio no fue líder de los daneanos hasta bastante tardíamente. Primero como jefe daneano se conoce al famoso Nuada (Nudd en Gales, Nodens entre los britanos). Después a Bress, medio fomoriano, medio daneano, como el mismo Lugh, y luego Dagda desde su retirada a los sidhs, después de perder la batalla contra los milesianos, hasta hoy. Como Padre de los Dioses, fue él quien distribuyó los diferentes sidhs a los dioses y cedió su liderazgo.
Desde esta derrota, pasando por el dominio del mundo celta por el cristianismo, los dioses antiguos, han sido conducidos hacia el anonimato y el olvido. En el folcklore de nuestros días, especialmente en Irlanda, ellos son el pueblo de las colinas o “aes sidhe” y han sido relegados a la condición de duendes y hadas.
Lugh por el contrario, fue el líder del ejército dé Danann gracias a que Dagda le otorgó este privilegio, después de la segunda batalla de “Mag Tuiredh”.
Cuando los hijos de Miled conquistaron a los dioses Danann, algo casi exclusivo de nuestra mitología en comparación con otras. Sin embargo, no los habían sometido completamente gracias a los poderes del Dagda. Los humanos milesianos debieron pactar con los dioses, pues el propio Dagda, se encargó de perjudicarlos mientras no firmaran una especie de armisticio y tratado beneficioso para ambas partes: Dioses y Hombres.
De esta forma en Irlanda, no se podía plantar maíz ni beber leche de vaca, sin el consentimiento de El Dagda. El pacto se realizó pues los daneanos consintieron en retirarse a los sidhs o palacios subterráneos, (otros se exiliaron), en las profundidades de la Tierra, o debajo de las colinas, que normalmente permanecían invisibles para los ojos humanos y que el mismo Dagda se encargó de distribuir entre los suyos. A cambio, consiguieron ser homenajeados y venerados por el pueblo de Miled y sus sucesores. Desde aquella época la Tribu de la Diosa Dana, recibe el nombre de “aes sidhe”, donde cada dios es un fer-sidhe y cada diosa una bean-sidhe.

Por Iolair Faol

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Samhain, Halloween, Noche de Brujas, Día de Difuntos

1, noviembre, 2006 at 1:03 pm (Mitología Celta)


Historia y Costumbres
Los orígenes de esta celebración datan del antiguo festival celta de Samhain (pronunciado sow-in).
Aproximadamente hace unos 2000 años, los celtas ocupaban un territorio extenso (Reino Unido, Irlanda y Norte de Francia), estas tribus eran paganas y celebraban su año nuevo el 1 de noviembre. Este día marcaba el final de la cosecha y por lo tanto del verano; y el comienzo del oscuro y frío invierno, estación a menudo relacionada con la muerte humana.
Los celtas creían que en la víspera del año nuevo, el límite entre el mundo de los vivos y el de los muertos era poco claro. También, creían que las brujas y los fantasmas de los muertos volvían a la tierra la noche del 31 de octubre.
Los celtas creían en las fuerzas de la naturaleza y escuchaban atentamente a sus sacerdotes ya que sus profecías eran importantes para sobrevivir durante el largo y oscuro invierno.
Los druidas y luego los celtas conmemoraban este evento haciendo grandes fogatas sagradas, la mayoría de las veces, la gente se reunía alrededor para quemar cultivos y sacrificar animales y ofrecer esos sacrificios a los dioses celtas. Usaban disfraces hechos con cabezas de animales y piel. Se dejaba comida y vino para dar la bienvenida a los espíritus.
Hacia el año 43 después de Cristo el Imperio Romano ocupaba la mayor parte del territorio celta y durante esa ocupación que duró alrededor de 400 años, dos festivales de origen romano se combinaron con Samhain. Uno era Feralia, el último día de octubre en el que los romanos conmemoraban a sus muertos y el otro era el día de Pomona durante el cual ofrecían regalos a la diosa de la fruta y los árboles. El símbolo de Pomona era la manzana, una fruta que después se incorporó a Samhain. Esto probablemente explica la tradición de atrapar con los dientes las manzanas que flotan en agua.
Alrededor de 400 años más tarde, el Cristianismo se extendió por las tierras celtas. El Papa Bonifacio IV declaró al 1 de noviembre como “El Día de Todos los Santos” celebración que honra a los santos y mártires.
En el año 1000 después de Cristo, la iglesia acordaría celebrar “El Día de Todos los Santos” el 2 de noviembre, día en el que se honran a los muertos. Se celebraba de la misma manera que Samhain, con grandes fogatas, desfiles y con disfraces de santos, ángeles y demonios.
A las 3 celebraciones juntas, la de la víspera del día de todos los santos, la del día de todos los santos y la del día de todos los muertos se las conocieron como Hallowmas.
La tradición norteamericana de realizar el juego trato o truco probablemente data de los comienzos de los desfiles del día de los fieles difuntos en Inglaterra. Durante las festividades, los ciudadanos pobres mendigaban para pedir alimentos y las familias les daban pastelitos a cambio de sus promesas de rezar por los parientes fallecidos de la familia.
La iglesia alentó la distribución de los pastelitos como una forma de reemplazar a la antigua costumbre de dejarle a los muertos la comida y el vino. En sus barrios, los niños golpeaban en las puertas de las casas y la gente les daba cerveza, comida y dinero.
Los rezos eran importantes ya que ayudarían en el tránsito de las almas al Cielo.
La tradición de disfrazarse para El Día de Todos los Santos – Halloween tiene tanto raíces celtas como europeas. Los celtas le temían a la oscuridad, al invierno y creían que los fantasmas regresaban a la tierra, algunas personas no querían salir de sus hogares por temor a encontrarse con uno. Para evitar ser reconocido por los fantasmas, los celtas usaban máscaras al salir de sus hogares especialmente a la noche de este modo los fantasmas los confundirían. Para alejar a los fantasmas de las casas, los celtas colocaban la comida fuera de ellas.


La Historia del Jack O’Lantern
La calabaza de Halloween o Jack O’Lantern probablemente proviene del folklore irlandés. Según la leyenda, un hombre llamado Jack El Tacaño invitó al diablo a tomar un trago pero no quería pagarlo y convenció al diablo para que éste se transformase en una moneda. Al hacerlo, Jack decidió quedarse con el dinero y lo colocó cerca de una cruz de plata evitando así que el diablo volviese a su forma original. Jack liberó al diablo y el acuerdo entre ambos fue que él no lo molestaría a Jack y, si Jack moría, no reclamaría su alma.
Pero Jack El Tacaño engañó a Satanás nuevamente, esta vez lo hizo subirse a un árbol para agarrar una manzana. Jack talló la imagen de una cruz en el tronco del árbol y Satanás quedó atrapado entre las hojas y las ramas.
Jack se dio cuenta de que Satanás no podía bajar por lo tanto hizo un trato con él. Jack hizo que el diablo le prometiese que nunca lo volvería a tentar y así Jack lo dejaría bajar del árbol.
Jack fue un hombre bueno por un tiempo y un día comenzó a pecar nuevamente. Después de la muerte de Jack su alma no tenía donde ir. No podía ir al Cielo porque era un pecador y no podía ir al infierno porque Jack había engañado al diablo.
Se dice que el diablo le dio un trozo de carbón para iluminar su camino a través de la oscuridad.
A medida que fue pasando el tiempo, el carbón fue colocado dentro de un nabo ahuecado porque duraba más.
En Irlanda y Escocia la gente comenzó a hacer sus propios modelos de lámparas tallando caras de terror en los nabos o patatas y los colocaban en las ventanas o cerca de las puertas para espantar a Jack El Tacaño y a otros espíritus maléficos que deambulaban.
En Inglaterra se usan remolachas grandes.
En 1840 la gente de estos países y en especial de Irlanda emigró a los Estados Unidos de América debido a la hambruna e introdujeron la tradición de las lámparas. Pronto descubrieron que las calabazas, una planta autóctona, eran perfectas para hacer las lámparas.
Copyright Monica Loreto

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BRIGHID/ BRIGITT/ BIRGITT/ BRIGID

23, agosto, 2006 at 9:03 pm (Mitología Celta)


En gaélico escocés : Brid
En galés : Brigitte
En el panteón continental y Bretañas : Brigantia/Brigantu
En la Galia Oriental : Brigindu

En Galicia: Bríxida
Sea cual sea el nombre con la que se la pretenda nombrar, es sin duda la Gran Diosa Madre de todo el panteón pan-celta, pues su influencia llega a todos los rincones donde haya habido tribus y clanes celtas. Es el poder de la nueva Luna y de la Primavera en la Rueda cíclica de las estaciones.
Quizás en los inicios de las expansiones celtas, fuera otro de los nombres de Dana, madre de todos los Tuatha de Danaan, aunque luego con la invasión espiritual cristiana, se desvirtuó en esta acepción para convertirse en Santa Brígida.
Como una de las diosas primigenias de los celtas es hija del Buen Padre “El Dagda”.
Es considerada la suprema deidad de la fertilidad y la inspiración creativa, aunque su veneración llega también a su aspecto guerrero, cuidadora de los nacimientos y de la infancia.
Es una triple diosa, aunque no posee nombres diferenciados en sus aspectos, a no ser el que forma con otras deidades en su versión como Dana.
Quizá tal vez el de la Cailleach escocesa o la Cally Berry de los irlandeses, o la Cailleach Bolus de los galeses, o la Cailleach Corca Duibhne de los córnicos, que representa el aspecto envejecido de la Tríada, pero entre los celtas de Irlanda era venerada tanto por herreros, a los que protegía con sus encantamientos y Artes, por los sanadores/as a los que asistía, ayudándoles con su protección y flujo divino en los partos.
Preside la herbolaria, conociendo como diosa todas las características que se derivan de este Arte
Para los poetas, era su Musa, como “banfhile”, a quienes ofrecía inspiración, abriendo los tenues velos entre los mundos. Ella es identificada numerosas veces como la Awen invocada por los poetas, es decir, bardos, en la tradición celta.
En lo que coinciden todas las variantes célticas es que el fuego es su representante, siendo uno de sus principales atributos. El fuego de la hoguera, el fuego del sol o el fuego del interior de la Tierra, una tríada que de nuevo representa, la generación de la vida y como alegoría de la Diosa en su máximo esplendor.
Como primer fuego se manifiesta en la Tierra haciendo que los rayos del sol favorezcan el crecimiento y despertar de las fuerzas adormecidas y sumergidas: Ella transmuta el clima, en la alquimia de la rueda cíclica, hace que el tiempo riguroso sea cada vez más templado, asistiendo de esta manera la labor humana de cultivo en los campos y en aquellas actividades tribales que son necesarias ejercer en las campiñas.
Brigitt también otorga conocimiento y crecimiento en el interior de nosotros mismos e incluso de nuestras propias tribus, por ello es la “Buena Madre” que ampara, custodia, potencia e inspira todas las tareas creativas, tanto las mentales, como aquellas metafísicas de índole espiritual, sin olvidar las puramente materiales que nuestros hermanos y congéneres puedan expresar.
Tiene la Diosa diferentes animales asociados a su imagen, tales como una vaca blanca, simbolizando con ella su protección hacia el ganado, que antiguamente eran el bien más apreciado para nuestros ancestros celtas, o su aspecto de amamantadora de la tribu, como nutriente de todos los clanes célticos.
La serpiente áspid que representa en ella su arte adivinatorio, vinculada igualmente a los poderes de la Tierra.
Su flor representativa, se dice que es el diente de león, el cual posee muchas propiedades benefactoras para la salud, a la vez que contiene un líquido lechoso que lo vincula místicamente al ganado.
También posee un pájaro mensajero, llamado bridean o brideun (pájaro Brid en Escocia) y giolla Bride(el sirviente de Brid en Irlanda).
En español se traduce como Ostrero que es un pájaro de unos 45 centímetros de largo con el dorso negro y el vientre blanco que se alimenta de lapas y otros mariscos.
Sin embargo, en las áreas de influencia celta continental como fue en las Galias, estaba consagrada a tres estratos en algo, diferenciados de la concepción celta irlandesa. Aún coincidiendo en los aspectos generales de la Diosa, se consideraba más unida a la casta druídica, tanto como musa inspiradora de los druidas bardos, como protectora de la clase militar y aliada de los guerreros que mostraban valentía y osadía en combate. Protectora de la clase productora, de los artesanos, ganaderos y agricultores celtas por poseer los conocimientos, como deidad de los misterios de la Naturaleza, de las Artes y Oficios, que éstos desarrollaban
En Bretaña era la diosa principal de la confederación de tribus, conocida como brigantes, la Diosa-Tierra, cuya área de influencia de esta confederación, cubría lo que actualmente es la mayor parte del Norte de Inglaterra.
El nombre de Brigit o Brigantia proviene de una raíz que pudiera significar altura como podría ser “briga”, aunque su significado, no está totalmente dilucidado, pudo originalmente tener un sentido complejo como una amalgama de simbologías; desde fuerza o poder, respeto, valor hasta incluso colina o ciudad.
Su culto y veneración tiene su punto álgido en la festividad de Imbolc, que es una fiesta de purificación. Marca el inicio de la Primavera celta, en mitad del período Giamos, o periodo oscuro, donde el fuego de Brigantia o de la fertilidad dentro de la Tierra y del sol ganan fuerza conforme los días se alargan.
En su versión cristianizada Brigit, aún rememora su poder ígneo, en el fuego de Kildare que ardiendo en su honor es custodiado por veinte mujeres, herederas de los antiguos ritos celtas.
El talismán que otorgaba la protección de Brigit era la denominada cruz de Brigitt, realizada con diversos materiales y diversas formas. La forma más estimada era una esvástica de cuatro brazos que simbolizaba el ciclo perpetuo de las estaciones y cada uno de sus cuatro brazos representaban las cuatro grandes fiestas del ciclo celta. También existía una esvástica de tres brazos o triskel que simbolizaba la fuerza triple de la diosa y su influencia entre las tribus celtas. La cruz de Brigida también podía adoptar la forma de la conocida cruz celta, el círculo con la cruz de brazos iguales en su interior.
Otro de los populares talismanes consagrados a la diosa era el denominado Manto de Brigida, que consistía en un trozo de tejido largo o banda que se dejaba a la vista e intemperie, en la Fiesta de Imbolc para absorber el poder de la Divinidad, cuando su presencia se hacía patente durante las ceremonias de la tribu..
Se dice en las tradiciones, que los poderes benéficos del “Brat Bride o Manto de Brigida duraban siete años, pero aún y así era conveniente renovarlo cada año, de la misma manera que la primavera en cada lapso, renueva el poder de la Tierra año tras año.

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Lugh/ Llew/ Lugus/ Lugoes/ Lugovibus/ Lughes

1, abril, 2006 at 1:55 pm (Mitología Celta)

Lugh Lámhfadha en Irlanda, Llew Llaw Gyffes en Gales, Lugus en la Galia Transalpina, Lugo o Lugoes en Celtiberia, Lugovibus en otros puntos de Celtiberia, Lughes en la Isla de Man.
Cuentan los mitos celtas, que Biróg, una druidesa o bandrui , anunció a Balor, rey de los Fomor, tras el nacimiento de su hija Ethlinn, o Ethniu o Eithne, que sería muerto por su propio nieto. A consecuencia de tal predicción el rey Fomoriano encerró a su hija en una torre de cristal, llamada Torre del Mar o “Tor Mor”, en la isla de Tory. Para evitar que tuviera contacto con ningún hombre, la dejó a cargo de doce nodrizas con las cuales la niña creció en cautiverio, convirtiéndose en una muchacha muy bella pero sin libertad de conocer joven u hombre alguno. Así y todo, Ethlinn quedó embarazada de Ciann, hijo de Diancecht, el dios sanador de los Túatha De Danann, gracias a un ardid que entretejieron y dio a luz a trillizos. Posteriormente Ciann moriría a manos de los hijos de Turenn: Yucharba, Yuchar y Bryan, y como castigo impuesto por Nuada se verían obligados a conseguir de diferentes tierras varios objetos mágicos que son entregados a Lugh como compensación, y que ayudarían a la victoria de los Túatha sobre los Fomorianos. Al nacer estos niños, Balor, su propio abuelo, mandó arrojarlos al mar. Sin embargo, uno de ellos sobrevivió.
El niño creció con Mannanan mac Llyr, el dios del mar de los Túatha, del que aprendió las aptitudes y habilidades que le dieron otro de los sobrenombres que posee, “Ildanach”, “el de los múltiples dones”, posteriormente fue también conocido como Lugh Lámhfadha, o Lugh “del Brazo Largo” y también como “Find” -“el Bello”-, dios de todas las Artes y Oficios, además de guerrero y hechicero. Después de su aprendizaje con Manannan mac Llyr, es adoptado por la reina Talltiu, de los Fir-Bolgs, la cual fallece en el esfuerzo de crear una zona de cultivo en las llanuras centrales de Irlanda; Lugh, en honor a su madre adoptiva, establecerá en el lugar la “Oenach Tailtenn”, la gran asamblea que reúne a los más altos reyes celtas de Érinn en la fiesta de Lughnasadh. Y en esta fiesta es también cuando se venera el aspecto solar de Lugh.
Con estos atributos se presentó en la corte real de Tara, gobernada por Nuada, “Brazo de Plata”. Allí, en la fiesta del rey, sólo eran aceptados aquéllos que realizasen un trabajo no presente ya. Cuando el portero le preguntó a Lugh qué hacía, él le fue contestando con todos los oficios que conocía (carpintero, herrero, poeta, bardo, etc); siendo rechazado porque ya había uno de cada dentro. Lugh le contestó: “¿Y acaso tenéis un hombre que los maneje todos como yo?”, con lo que finalmente le permitieron la entrada. Así, es aceptado y recibe el sobrenombre de Samhildanách “El de las muchas Artes y Oficios” para posteriormente alentar a los Túatha a emprender la guerra definitiva contra los fomorianos. Guerra que desembocó en la muerte de Balor y la victoria de los De Danann y el fin del reinado Fomoriano en Érinn.
Ya en la parte de su nacimiento se observa una creencia que afectaba al mundo celta: las fuerzas oscuras representadas por los Fomor y las fuerzas lumínicas representadas por los Túatha, siendo su máximo exponente el Dios Lugh, concebido por una diosa Fomoriana gracias a la semilla de un Túatha de Dannan.
Ocupó el lugar que el benefactor Daghda le cedió al mando de las fuerzas Túatha en la segunda batalla de Magh Tuireadh.
Lugh es sin duda un dios pancéltico y aparece en lugares tan distantes unos de otros como los topónimos de ciudades de Galia, tales como Lyon (Lugdunum, donde dunum es fortaleza, es decir “la Fortaleza de Lug”), la leyenda cuenta que fue fundada en el lugar donde unos cuervos, animales asignados a Lugh, revoloteaban. Loudan y Laon, en Holanda Leiden, en Silesia Leignitz, Lugo, en España y en la villa de Osma (antigua Uxama, en Soria).
Es quizá el aspecto de la Divinidad más grande y con más simbolismos, ya que está relacionado y emparentado tanto con los Túatha de Danann como con los Fomorianos, a los que se enfrenta posteriormente dando muerte como predijo la druidesa Biróg a su abuelo, el fomoriano Balor, el del ojo maligno, que su sola mirada causaba la muerte en el instante, cuando con su honda le alcanzó en él, reventándole el ojo y derrumbándolo. A partir de este momento fue nombrado como Lugh Lamhfadha, (“del Brazo Largo”).
Dentro de los oficios mencionados como habilidades de Lugh, estaba el de zapatero por el que era venerado en Asma u Osma, la antigua Uxama (Soria).
Dentro de otras simbologías de este dios observamos a Lugh cuando se armaba con su lanza llamada “Gae-Bolg”, que rugía cuando se acercaba a una batalla: una mítica representación como dios solar, de la lanza como rayo de sol en el amanecer; también poseía un arco, el “Arco Iris” y la Vía Láctea fue denominada por los antiguos celtas de Eriu como “Camino de Lugh”.
Lugh inventó el juego celta del fidchell y, como divinidad solar, su fiesta se celebra en Lughnasadh. Las leyendas sobre Lugh no sólo están narradas en el Leabhar Ghabhala Érinn o Libro de las Invasiones de Irlanda, sino también en el “Ciclo del Ulster”, donde vuelve a aparecer como padre del héroe Cúchulainn. Vuelve del Otro Mundo para proteger a su hijo en los combates que éste mantiene contra los guerreros de la reina Madb de Connaught. Pero la simbología de Lugh como arquetipo de la divinidad en una de sus manifestaciones más potentes e importantes, es bastante antigua remontándose al período de la Edad de Hierro y ya desde esos remotos tiempos tuvo sus simbolismos en todas las aptitudes de la inteligencia céltica. Lugh tienes unos cuervos proféticos, los cuaes también le otorgan el don de la adivinación.

También tiene una consorte llamada Nás, que en la Galia es llamada Rosmerta. Esta consorte, Nás le es infiel con un hijo de Dagda, Cearmhaid Milbhéal, “Boca de Miel”. Es la historia que se repite con el Lugh galés, o Lleu Llaw Gyffes, el cual también es engañado por su consorte Blodeuwedd “La Doncella de la Flor”. Lugh, es decir, el Lugh irlandés, mata al amante, el cual vuelve a la vida gracias a los poderes de resurrección de su padre, pero aún así, los hijos de Cearmhaid deciden cobrarse venganza y uno de ellos Mac Cuill, mata al Gran Lugh.

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La Diosa Dana/Dôn/Donu/Danu/Anu/Ana/

19, marzo, 2006 at 6:38 pm (Mitología Celta)


Más popularmente conocida como:
Entre los celtas irlandeses: Dana.
En la Isla de Man: Dana.
Entre los celtas escoceses: Donu.
Entre los celtas galeses y britanos: Dôn.
Entre los celtas de la Bretaña Armoricana: Ana.
La divinidad más antigua que se menciona entre los celtas es sin duda Dana o Danu, de cuya divinidad derivan todos los otros dioses celtas en la mitología celta insular, es decir, los Tuatha Dé Danann. Si bien sabemos que cuando los hijos de Dana llegaron a irlanda, la Madre no fue con ellos, aunque todos sus hijos son considerados como extensiones de La Primigenia. Aunque ciertamente la Diosa madre, aparece con diversos nombres y diferentes formas. Es llamada también Anu o Ana, cuyo nombre puede significar la Diosa madre o reina. No siendo ningún nombre propio, pues lo Absoluto es incognoscible y es innombrable.
También algún autor cita que su nombre significaría “Agua del cielo”, curiosidad ésta, pues el gran río Danubio tomaría su nombre de ella, una curiosidad pues desde el nacimiento de este río, es desde donde se supone que empezó la gran expansión céltica. Existen otros ríos donde también se puede encontrar ciertas equivalencias del nombre.
Como diosa benéfica es mencionada en el “Glosario de Cormac” como equivalente a Buann-Ann, interpretado como buena Madre. Como diosa menos benéfica compone la Trinidad del destino junto a Macha y Badb, conocidas como una tríada, en el aspecto de “La Morrigan”.
En el condado de Kerry, (Irlanda), dos montañas o cimas gemelas, son identificadas como “Los Pezones de Anu”, ( Da Chich Danann), pues tienen formas redondas y asemejan pechos femeninos. Para sorpresa de algunos, siguen siendo venerados por las gentes actualmente.
Ella es la Madre Universal y Madre de todos los dioses. Diosa también asimilada a la luna y gobernadora de las mareas. Mecenas de los vates y augures. Los druidas, en general, solicitaban, su permiso para encomendar a las almas de los recién difuntos a través de las puertas de los “sidhs” para alcanzar su nueva vida en el Otro Mundo.
Su conyuge es Bilé, un dios, en un principio del inframundo, del cual dicen algunas leyendas, surgieron los primeros hombres.
En Gales a Dana se la conoció con el nombre de Dôn, Madre también primigenia y de dioses tan conocidos como Amaethon, Gwyddyon, Gofannon, Math, LLud y Arianhrod. Posteriormente su denominación fue masculinizada.
Algunos investigadores asocian a esta primigenia deidad, con una diosa arcaica pre-indoeuropea, asimilada por la cultura celta en sus invasiones, incursiones y asentamientos. Otros analistas la asocian a diosas con parecidos apelativos, tales como la Anna Purna de la India o incluso como el investigador Robert Graves cita, con una diosa pelasga llamada Ana, hermana de Belo y que los romanos llamaron Anna Perenna y los sumerios Anna-Nin. Otros autores como Ross Nichols, incluso R. Graves, la relacionan inexorablemente con la Dánae griega y con las primeras invasiones indoeuropeas a Grecia.
También todo apunta a que durante la cristianización de los celtas, observando los cristianizadores un culto exacerbado por parte de las gentes hacia la madre de Todos, diosa de la fertilidad y Madre-Tierra, se optó por no combatirlo más y asimilarlo en la nueva forma de Santa Ana, la madre de María, que se convirtió desde entonces en un personaje protector, pero de notable raigambre céltica.
Culto por otra parte que perduró hasta la Edad media, e incluso hasta el siglo XVII, al cual, el clero cristiano no tuvo más opción que acorralar, asimilándolo plenamente.
De esta manera observamos en diferentes puntos de la geografía que fue celta, muchos topónimos, que llevan y llevaron el nombre de Santa Ana, en una simple traslación de un antiguo culto de una Diosa madre celta, a otra madre más mortal: madre de la madre del dios cristiano. ¿ Porque sino, iba a tener esa relevancia venerar a la madre de la madre, que tuvo una coincidencia nominal con la celta?. Acaso, ¿se venera al padre del padre del dios cristiano?.
Es en algo parecido a lo que sucedió también, con la veneración de los celtas galos, después de romanizados, hacia la diosa latina Diana, en la cual aquéllos vieron a su primigenia Dana, o como decían los galorromanos: Diva Ana o Divuana.

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La Morrigan/Mor Rioghain/Mórrígán/Mórrígú

11, diciembre, 2005 at 1:39 pm (Mitología Celta)

Es conocida por varios nombres como La Morrigan, la Morrigu, o Mor Rioghain, entre otros. La forma correcta de escribirlo es, según el Dr. Dáithí OhOgáin, “Mor Rioghain”. Aunque la traducción directa de la palabra es “Gran Reina”, OhOgáin apunta que no es una traducción correcta. También establece el término como algo que significa más acertadamente “Reina-Fantasma”, de acuerdo con los descubrimientos de otros estudiosos.
La Morrigan es una diosa de la batalla, la contienda y la fertilidad. La Morrigan aparece tanto como una diosa individual, como un trío de diosas que incluye la Badb (Rabia) y Nemain (Frenesí). Es una de los Túatha de Dánann (la Tribu de la Diosa Danu) y ayudó a vencer a los Fir Bolg en la Primera Batalla de Magh Tuireadh, y a los Fomoiré en la Segunda Batalla de Mag Tuireadh. Aparece en la historia de CuChullain, e intenta mantener relaciones sexuales con él, pero el héroe la rechaza, y ella empieza a actuar en su contra, lo que le lleva a la muerte final.
En algunas leyendas aparece como la consorte del Dagda, mientras que Badb y Nemain son a veces nombradas como las consortes de Néit, un oscuro dios de la guerra que se puede asociar con Nuada, el Dios del Cielo en su aspecto como guerrero. Es interesante apuntar que otra diosa de la batalla, Macha, está también asociada con Nuada.
La Morrigan aparece en las leyendas con la forma de cuervo. “Cuervo” es otro de los significados de la palabra Badb (bav) y tiene un significado especial en el título usado por la Morrigan “an badb catha” o “Cuervo de Batalla”. El cuervo es un heraldo de la muerte también, con lo que tenemos dos tipos distintos de cuervos asociados con la Morrigan: metafóricamente hablando, uno sería el “Cuervo de Batalla” que se alimenta de los cuerpos de los caídos, y el otro es el que anuncia la muerte inminente. Y ambos se encuentran en las escenas de batalla tradicionales.
De acuerdo con la tradición, aquellos que la ven deben mantener relaciones sexuales con ella. De hecho, su apetito por el sexo y la violencia han hecho que muchos la vean como la Kali céltica. En algunos sitios se nos muestra pintada de rojo, y en otros nos dicen que tenía el cabello plateado.
La Morrigan ocupa un papel similar al de otras deidades de los panteones Nórdicos, como las germanas Indisi y las Valkyrias, aunque tal vez comparte muchos de los aspectos de Freya. Así mismo, es una de las pocas deidades del panteón Gaélico que se repite en otros panteones célticos. Por ejemplo, se la reconoce en los mitos Britónicos del rey Arturo como Morgana Le Fey.
También se asocia con figuras mitológicas como la “Lavandera de los Vados”, aquél que va a morir la ve en un vado lavando su propia ropa ensangrentada; o con la Banshee, una de los Sidhe, asociada a las familias, y cuyo grito agudo presagia una muerte cercana.

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