Cernunnos

29, marzo, 2007 at 1:53 pm (Mitología Celta)

El Dios Cernunnos

 Para conocer un poco más a esta Divinidad céltica comenzaré citando algunos de sus otros nombres conocidos según los territorios en los que fue venerado. De esta manera en los territorios de los celtas galeses fue conocido como Herne, el Cazador, en el continente poseía otros nombres asociados como Kernunnos, Cernowain, Belatucadrus (origen de todo) o incluso Vitiris (el que fecunda). Entre los druidas recibía el apelativo de Gran Padre o Hu’Gadarn y Hu Gadam. El romano Julio Cesar lo llamó “Dis galli Pater”(el padre de todos los Galos), luego este apelativo se vio reducido simplemente a “Dis pater”.

De todos estos nombres y otros menos conocidos como Cerne, se desprende que este dios era pan-céltico, es decir, común a la mayoría de los pueblos celtas.

En realidad la veneración a este pancéltico Dios, representado astado, es decir, con cornamenta, en la mayoría de los casos cérvida, lo que ha dado lugar a llamarlo también el Dios Ciervo, es una representación de antiguos cultos animistas del neolítico, incluso anteriores a los establecimientos celtas.

En España, por poner un ejemplo, hay hallazgos notables que atestiguan su culto. Dibujos y representaciones pictóricas en cavernas. También en algunas esculturas de la Numancia pre-románica, se han encontrado representaciones de un dios con cornamenta cérvida.

En la península hubo un culto a un dios denominado Carnun, que se apunta como nombre gaélico del Cernunnos galo, al cual se le representó también con cabeza de bisonte, con cabeza de cabra y con astas de ciervo. Este antiguo culto indica que los celtas en su expansión desde la época de la cultura de la Téne, absorbieron este antiguo culto de las tribus agricultoras y ganaderas que absorbieron en sus ubicaciones.

En pinturas paleolíticas de Galia, también se han hallado representaciones artísticas del precursor de este dios, como las imágenes de un venado de pie o un hombre con traje de ciervo.

” El astado”, es un dios céltico de la fecundidad, de la existencia, de las bestias, de la energía, y el mundo subterráneo, y con el nombre de Cernunnos o Kernunnos, lo identificamos en la Keltia continental y transalpina, incluida la Bretaña Armoricana.(Bretaña francesa actual).

Su culto está relacionado con la fertilidad, con la vida salvaje, Señor de todos los animales y protector de éstos. Dios de la sabiduría, de la renovación de las estaciones e incluso del mundo subterráneo. Reverenciado como máximo exponente del amor físico, de la virilidad e incluso de la reencarnación.

Este antropomorfo Dios nace en el punto de máxima inflexión del solsticio de invierno y de acuerdo a las normas del ciclo vital, muere en el punto álgido del solsticio de verano. Muere y renace constantemente en el perpetuo ciclo de la Tierra.

Su naturaleza es esencialmente terrenal y la cornamenta de su cabeza es símbolo de majestuosidad, de Rey de los bosques a los que protege. Los dioses cornudos son siempre dioses de sabiduría y poder.

Su animal más representativo es el Ciervo. La evidencia más clara de la influencia de este animal es que aparece en numerosas leyendas e iconografías celtas, tanto en el continente como en las Islas. El simbolismo del ciervo es muy amplio. los galos usaban numerosos talismanes de cornamenta de ciervo y en enterramientos junto a hombres y caballos, se han hallado restos de ciervos, en Newgrange, lugar de enterramientos rituales de Eire y como no también en Stonehenge y Glastonbury.

Todo parece indicar que los primeros en reverenciar al ciervo fueron los celtas continentales, pasando luego a los celtas insulares.

El ya famoso Caldero de plata de Gundestrup, hallado en Dinamarca, zona no celta, pero que se supone llegado hasta allí por el producto de algún saqueo o intercambio, aparece el dios astado, en postura sedente que nos recuerda a las imágenes de Buda, con un torque en una mano y una serpiente en la otra, rodeado de figuras de diferentes animales, entre ellos por supuesto el ciervo. Los torques, como bien sabemos son y eran un adorno distintivo de un alto rango. En este caso de un alto rango como Dios. La serpiente, al igual que la cornamenta cérvida, simbolizan la regeneración a los que ambos se someten.

Lugares y monumentos con su figura se descubrieron en diversos lugares, así como objetos, tales como una moneda de plata de los celtas belgas remos, que actualmente está depositada en el Museo Británico. Otro de los monumentos notables con su efigie, se halla en Reims (Francia), donde aparece como dios de la abundancia en un altar con un cesto repleto de vituallas y monedas.

Aunque tenemos un nuevo nombre tardío, que sólo se remonta a la época de la cristianización de Europa, cuando los dioses de las religiones Naturales, más antiguos, pasaron a ser los demonios de la nueva. Los próceres y acólitos de la nueva religión, identificaron a su Satán, con nuestro natural y ecológico Cernunnos. De esta guisa el venerado y respetado Dios, se convirtió en la imagen más execrable del cristianismo.

Y la imagen del Dios se diluyó en los ríos y lagos de aquellos bosque a los que protegía y su amplio culto desapareció junto a los druidas de antaño por la intransigencia de Roma, esta vez, cristiana.

Comentario sobre el Ciervo asociado a Cernunnos

Los ciervos, tanto hembras como machos, aparecen frecuentemente como animales hechizados con una especial conexión con la Madre Tierra y el Mundo de las Hadas. Es un animal de enorme energía, muy totémico y si posee las astas blancas, poco comunes entre éstos, es un símbolo esencialmente poderoso, si además posee su cornamenta siete puntas, entonces es la máxima simbología de madurez, experiencia y sabiduría. En la canción de Amergin se canta: “Soy un ciervo de siete puntas”. Este prestigio del ciervo astado, en su simbología está también relacionado con la apariencia, belleza, gracia y agilidad de su porte.

En la tercera división del ciclo mitológico irlandés, que es el ciclo Fenian que cuenta las hazañas de Finn Mac Cumhaill y sus compañeros, también se describe a este animal como mágico y relacionado con el viaje que realizan los muertos al Otro Mundo. Finn Mac Cumhaill, tuvo un hijo, producto de sus amores con un hada Sadv, convertida en cierva dorada, al cual nombró Oisín (pequeño ciervo), quien más tarde se transformó en un famoso guerrero, y se casó con Niamh, la del pelo dorado.

En nuestra época y sociedad actual no es extraño, que la cornamenta haya perdido todas sus connotaciones naturales, sus simbolismos y privilegios, y ya solo sirva de mofa sexual-marital, indicando con su simbología el sarcasmo de las infidelidades conyugales.

Artículo de Iolair Faol.

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El Völuspá, la Profecía de la Vidente

29, marzo, 2007 at 1:43 pm (Vikingos)

Escuchando pregunto a las razas sagradas,
a los hijos de Heimdall, de lo alto y de lo profundo;
tu deseo, padre Val, de que bien relate
las viejas historias que recuerdo de los hombres antiguos.

Todavía recuerdo los gigantes de antaño,
que me dieron el pan en días ya pasados;
nueve mundos conocí, los nueve en el árbol
de poderosas raíces en la tierra.

Antigua fue la edad en la que Ymir vivía;
no había ni mar, ni frescas olas, ni arena,
la tierra no era, ni los cielos en lo alto,
sólo un claro abierto, sin hierbas, en ningún lugar.

Más tarde los hijos de Bur elevaron el nivel del suelo,
a la poderosa Midgard allí crearon;
el Sol desde el Sur calentó las piedras de la tierra,
y verde fue el suelo, cubierto de hierbas crecientes.

El Sol, la hermana de la Luna, desde el Sur,
extiende su mano derecha desde el borde del cielo;
ella no sabía cuál era su poder,
las estrellas no sabían dónde estaban sus estaciones.

Entonces ocuparon los Dioses sus sitios en la Asamblea,
los Sagrados mantuvieron consejo;
nombraron a la mañana, y a la Luna menguante,
entonces dieron nombres al atardecer y al crepúsculo,
a la noche y al amanecer, para enumerar los años.

En Idavöll se reunieron los Dioses poderosos,
altares y templos elevaron en madera;
prepararon las fraguas y trabajaron el mineral,
hicieron tenazas y forjaron herramientas.

En sus hogares, en paz, jugaban sobre mesas,
sin falta de oro vivían los Dioses,
hasta que en ese momento legaron desde Jötunheim
tres gigantes doncellas, de enorme poder.

Entonces ocuparon los Dioses sus sitios en la Asamblea,
los Sagrados mantuvieron consejo
para decidir quién debía crear la raza de los trolls,
con la sangre de Brimir y las piernas de Blain.

Entonces desde la multitud se adelantaron tres
de la casa de los Dioses, poderosos y graciosos,
dos, sin destino en la tierra que cimentaron,
Ask y Embla, vacíos de poder.

Carecían de alma, carecían de sentido común,
no tenían calor ni matiz divino;
alma les dio Odín; sentido les dio Höenir,
calor les dio Lodur, y matiz divino.

Y conozco el fresno, Yggdrasill es su nombre,
con agua blanca el gran árbol ha sido mojado;
entonces llega el rocío que cae en los valles,
verde por el manantial de Urd crecerá por siempre.

Entonces llagaron las tres doncellas, poderosas en sabiduría,
desde la morada bajo el árbol;
una llamada Urd, la otra Verdandi,
grabaron en madera, y Skuld la tercera.
Las leyes allí dictaron, y a la vista aseguraron
a los hijos de los Hombres, estableciendo su destino.

Recuerdo la primera guerra en el mundo,
cuando los Dioses con lanzas mataron a Gullveig.
Y cuando en el Salón de Har, ella fue quemada,
tres veces quemada, y tres veces nacida,
una y otra vez, y aún sigue con vida.

Heid fue llamada la que buscó su hogar,
la hechicera de amplia visión, de mágica sabiduría;
las mentes encantadas eran movidas por su magia,
y era la alegría de las mujeres perversas.

Sobre el huésped, su lanza arrojó Odín,
entonces comenzó la primera guerra del mundo,
la pared que cercaba a los Dioses se rompió,
y las paredes fueron holladas por los belicosos Vanir.

Entonces ocuparon los Dioses sus sitios en la Asamblea,
los Sagrados mantuvieron consejo,
acerca de si a los Dioses deberían dar tributo,
o si a todos les correspondía el mismo culto.

Entonces ocuparon los Dioses sus sitios en la Asamblea,
los Sagrados mantuvieron consejo,
para encontrar al que con veneno había llenado el aire,
o había dado la prometida de Od a la raza de los gigantes.

Con furia creciente se levantó Thor,
rara vez se sienta al escuchar tales cosas,
y el pacto fue roto, como las palabras y los lazos
y la promesa poderosa hecha entre ellos.

Yo sé del cuerno de Heimdall, oculto
bajo el gran árbol sagrado;
de él fluye, por la promesa del Padre Val,
un poderoso arroyo. ¿Podrías saber aún más?

Sólo me hallaba sentado cuando el Anciano me encontró,
el terror de los Dioses, miró a mis ojos;
“¿Qué tienes que preguntar? ¿A qué has venido?”
“Odín, yo sé dónde se encuentra tu ojo.”

Yo sé dónde está oculto el ojo de Odín,
en lo profundo del famoso manantial de Mimir;
hidromiel de la prenda de Odín, cada mañana
bebe Mimir. ¿ Podrías saber aún más?

Brazaletes tenía, y anillos del Padre Heer,
sabio era mi discurso y mi sabiduría mágica;
de lejos contemplaba todos los mundos.

Por todas partes yo vi la Asamblea de Valkyrias,
prestas a cabalgar hacia la fila de los Dioses.
Skuld lleva el escudo, y Skögul cabalga detrás,
Gud, Hild, Gondul y Geirskögul.
De las doncellas de Herjan la lista has escuchado,
la Valkyrias prontas a cabalgar alrededor de la tierra.

Yo vi a Balder, el Dios sangrante,
establecer los destinos de los hijos de Odín,
famosos y bellos en los excelsos campos
cubiertos de muérdago creciendo con firmeza.

De la rama que parecía tan esbelta y bella,
surgió un dardo maligno que Hodur podía arrojar;
pero pronto nació el hermano de Balder
y ya hace mucho tiempo luchó contra el hijo de Odín.

Sus manos no lavó, sus cabellos no peinó,
hasta encender la pira llameante del enemigo de Balder,
pero en Fensalir lloró su pena Frigg.
a causa de la necesidad de Valhall. ¿ Podrías saber aún más?

Cierta vez yo vi en los límites de los húmedos bosques,
a un amante del mal, similar a Loki;
a su lado, Sigyn se sienta, no muy feliz
de ver a su compañero. ¿Podrías saber aún más?

Desde el Este, vierte a través de Valles venenosos
con espadas y dagas el río Slid.

Hacia el Norte un salón de oro allí se eleva,
en Nidavellir, para la raza de Sindri,
y en Okolnir existe otro,
donde el gigante Brimir tenía su salón de cerveza.

Yo vi un salón, lejos del Sol,
sus puertas miran al Norte y se encuentra en Naströnd;
gotas de veneno son vertidas a través de la salida de humo,
alrededor de sus paredes se enroscan serpientes.

Yo vi allí atacar a través de salvajes ríos,
a hombres tramposos y también a los asesinos,
a los hacedores de mal con las mujeres de los hombres;
allí, Nidhögg sorbía la sangre de los muertos,
y los lobos devoraban a los hombres. ¿Podrías saber aún más?

La vieja gigante sentada,
hacia el Este, y sostiene a la raza de Fenrir;
entre ellos bajo apariencia de monstruo
pronto robaría el Sol del cielo.

Allí se alimenta hasta saciarse de la carne de los muertos,
y la morada de los Dioses, se enrojece con sangre;
se oscurece el Sol y pronto con el verano
llegan las poderosas tormentas. ¿Podrías saber aún más?

Sobre una colina se sentaba y tañía su arpa
Eggther, el alegre, guarda de los gigante;
sobre él, cantaba el gallo en el bosque de pájaros,
hermoso y rojo, se erguía Fjalar.

Entonces Gollinkambi, cantó a los Dioses,
despertando a los héroes en el Salón de Odín;
y bajo la tierra hay otro que canta,
en la barra de Hel, un pájaro rojo como herrumbre.

Ahora aúlla con fuerza Garm ante Gnipahellir,
las cadenas se romperán y lo lobos correrán libres;
muchas cosas yo sé, y más puedo ver
del destino de los Dioses, los poderosos en Batalla.

Los hermanos lucharán y se derribarán unos a otros,
y los hijos de hermanos mancillarán en parentesco;
difícil será la tierra, con gran promiscuidad;
tiempo de Segur, tiempo de espadas, los escudos se romperán,
Era del Viento, Era del Lobo, antes que caigan las espadas;
los hombres se compadecerán unos a otros.

Rápido se mueven los hijos de Mimir, y el destino
se escucha en la nota de Gjallarhorn.
Heimdall fuerte sopla el cuerno en lo alto,
con temor tiemblan todos los que están en el camino de Hel.

Yggdrasill se sacude, y tiemblan en lo alto
las antiguas ramas, y el gigante está suelto.
Odín cuida la cabeza de Mimir,
pero el pariente de Surtr pronto lo matará.

¿Qué sucederá a los Dioses? ¿Qué sucederá a los duendes?
Todo Jötunheim gime, los Dioses mantienen consejo;
con fuerza rugen los gnomos junto a las puertas de piedra,
los señores de la piedra. ¿Podrías saber aún más?

Ahora aúlla con fuerza Garm ante Gnipahellir,
las cadenas se romperán y lo lobos correrán libres;
muchas cosas yo sé, y más puedo ver
del destino de los Dioses, los poderosos en Batalla.

Del este viene Hryn con el escudo en lo alto;
con gran ira se retuerce la Serpiente;
sobre las olas se enrosca y el águila aleonada
corroe cadáveres, gritando; Naglfar está suelto.

Por el mar desde el Norte navega el barco,
con el pueblo de Hel, en el timón está Loki;
tras el Lobo siguen los hombres salvajes;
y con ellos el hermano de Byelist va.

Viene del Sur con el azote de ramas,
el Sol de los Dioses que batallan muestra su espada;
los peñascos se rompen, las mujeres gigantes se hunden,
los muertos se amontonan en el camino de Hel, y el cielo se abre.

Ahora viene Hlin, otro herido más,
cuando Odín avanza a luchar con el Lobo,
y el hermoso matador de Beli busca a Surtr,
pues allí deberá caer la alegría de Frigg.
Entonces viene el poderoso hijo del Padre Sig.,
Vidar, a luchar con el Lobo que echa espuma,
hasta el corazón: el Padre ha sido vengado.

Entonces llega el hijo de Hlödyn,
la brillante Serpiente que boquea mirando al cielo;
contra la Serpiente avanza el hijo de Odín.

Con furia golpea el guardián de la Tierra,
de sus casas deben huir los Hombres,
avanza nueve pasos el hijo de Fjörgyn
y, temerario, se hunde muerto por la Serpiente.

El Sol se oscurece, la tierra se hunde en el mar,
las ardiente estrellas caen, desde el cielo son arrojadas,
sube violento el humo y la llama que alimenta la vida
hasta que el fuego sube a lo alto, hasta el mismo cielo.

Ahora aúlla con fuerza Garm ante Gnipahellir,
las cadenas se romperán y lo lobos correrán libres;
muchas cosas yo sé, y más puedo ver
del destino de los Dioses, los poderosos en Batalla.

Ahora veo que surge la nueva Tierra,
otra vez de las olas, completamente verde,
sus cataratas caen, y las águilas vuelan,
y atrapan peces bajo los acantilados.

Los Dioses en Idavöll se reúnen,
hablan del terrible cerco que rodea la Tierra,
y recuerdan el pasado poderoso,
y las antiguas runas del que rige a los Dioses.

La maravillosa belleza, una vez más;
se elevan las doradas mesas entre las hierbas,
lo que los Dioses poseyeron en los días de antaño.

Los campos aún sin segar, contienen frutos maduros.
todos los males mejoran, y vuelve Balder.
Balder y Hodur habitan en el Salón de Batalla de Hropt,
y los poderosos Dioses. ¿Podrías saber aún más?

Entonces obtiene Hönir la vara profética,
y los hijos de los hermanos de Tveggi habitan ahora
en Vindheim. ¿Podrías saber aún más?

Más hermosa que el Sol veo una sala,
que en Gimlé está, techada de oro,
allí los justos gobernadores habitan,
y por siempre el gozo allí tendrán.

Allí, en lo alto, manteniendo todo el poder,
un poderoso señor gobierna todas las tierras.

Desde abajo del dragón, surge la oscuridad,
volando Nidhogg desde Nidafjöel,
los cuerpos de los Hombres en sus alas sostiene,
la brillante serpiente: pero ahora debo sumergirme.

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La construcción en el Antiguo Egipto (I): casas particulares y jardines

29, marzo, 2007 at 1:41 pm (Egipto)

 

Las Casas Particulares

Desde el 3.800 aC se construyeron casas rectangulares de unos 100-125 metros cuadrados hechas con ladrillos de barro secado al sol. El barro, extraído de las orillas del Nilo, era moldeado con tablillas de madera y luego eran secados al sol haciéndose realmente duros, casi tanto como la piedra. En el clima de Egipto, tan cálido, seco y sin lluvia a penas, las casas de adobe eran los edificios más eficientes a la hora de resguardar del clima y de la propia construcción. Las casas de los ricos y poderosos eran grandes mansiones palaciales, incluso siendo construídas con el mismo tipo de materiales que las viviendas de los campesinos. Normalmente no existían los sótanos. El suelo vírgen en la tierra a nivel del agua tenía la dureza de la roca debido al calor del sol y necesitaba un pequeño nivelado. Para construir sobre las viviendas para añadir pisos a la casa, se solía mojar bien con agua la superficie de arcilla y se dejaba endurecer como los ladrillos.

El ancho de los muros era alrededor de los 40 centímetros para las casas de un piso y de más de un metro para las casas de varios pisos. Se dejaban pasar los rayos del sol para que las paredes se reforzaran. Las paredes de los pisos a ras de suelo a veces se construían con piedra, caliza si se encontraba cerca, granito u otras piedras mejores, en el caso de que algún templo u otros edificios vecinos hubiesen sido abandonados y se pudiesen desmantelar. En las casas normales, las habitaciones de la casa se colocaban alrededor de un patio interior o a los lados de un pasillo. La pared que estaba de cara a la calle a menudo tenía una única apertura: la puerta, ya que las ventanas debían dejarse para las paredes del piso superior. Estas ventanas eran pequeñas y estaban cubiertas con contraventanas o con esterillas para mantener fuera de la casa tanto las moscas como el polvo o el calor. Las entradas se construían generalmente de piedra, incluso en las casas más pobres. Las puertas sencillas y las de doble hoja eran de madera y podían ser atrancadas desde el interior. Se han encontrado las primeras llaves de fechas al rededor del 1550 aC, pero no se han encontrado las cerraduras. Las excavaciones nos muestran que la casa típica de un trabajador tenía entre dos y cuatro habitaciones en el piso inferior, un patio cerrado que servía de cocina, y dos bodegas para almacenar cosas. Pequeños nichos en la pared contenían objetos religiosos para el culto doméstico, que era lo habitual entre las clases bajas. El tejado servía como un espacio adicional y como almacén adicional. Se solía llegar a él mediante una escalera que solía estar en el exterior o completamente abierta.

Las casas “urbanitas” de la clase baja tenían habitualmente dos o tres pisos de alto. Los bajos eran utilizados para los negocios, mientras que los pisos superiores servían de vivienda a las familias. Mucha gente dormía en el suelo durante el verano para mantenerse fresquita. La cocina se solía situar en el tejado por ese mismo motivo y para evitar problemas con el fuego y el humo. Las mejores casas tenían habitaciones para recibir y otras de uso privado, y algunas incluso tenían baños y servicios. Los asientos de los wateres estaban hechos de piedra caliza, mientras otros usaban taburetes agujereados. Las aguas residuales iban a parar a pozos especiales, al río o a las calles. Los suelos en el interior de las casas estaba hecho de tierra apisonada. Excepto en la zona de baño, donde se colocaba una losa de piedra en una esquina; a veces también se cubría de piedra las paredes que la rodeaban. El agua caía en un barreño que luego era vaciado a mano, o que tenía un agujero en el fondo para que drenara lentamente hacia el suelo.

Se han encontrado cañerías de cobre para el drenaje en un templo del Reino Antiguo, pero nunca en una casa privada. En un templo mortuorio de Abusir se han encontrado salidas de cobre y un tapón de latón. La tecnología se conocía, pero era demasiado cara para la gente común. El agua era extraída de fuentes, tanto públicas como privadas, por lo menos desde el Imperio Nuevo. En Per-Ramses se ha descubierto un buen número de fuentes públicas, la más grande de un diámetro de unos cinco metros, con una escalera en espiral para el acceso al agua; aunque a menos que el agua tuviese un nivel muy bajo, se solía extraer con calderos. El agua extraída del Nilo o de los canales estancados, causaba muchos problemas de salud, siendo frecuentes las diarreas por ese motivo -o enfermedades peores-, pero eran fuentes de agua que nunca se secaban. En las zonas desérticas, el suministro de agua era muy controlado, pues solía estar siempre en niveles muy bajos.

El nombre del propietario y su cargo o profesión, eran colocados con jeroglíficos en la parte superior del dintel para diferenciar las casas unas de otras, ya que no había nombres para las calles como en la actualidad.

Los jardines

Que camine cada día a orillas del agua, que mi alma descanse en las ramas de los árboles que planté, que me refresque bajo la sombra del sicomoro. Inscripción de tumba egipcia, hacia el 1400 aC

Los jardines eran muy populares en Egipto. Desde los patios cerrados con algunos árboles frutales en su interior hasta los jardines zoológicos y botánicos que exhibían árboles exóticos así como estanques llenos de peces, animales y pájaros enjaulados. En las tumbas estas representaciones de jardines eran muy formales, con los estanques rectangulares y viñas plantadas en líneas rectas. 
Los árboles y los arbustos eran codiciados por sus sombras y por las frutas que daban: palmeras datileras o de otros tipos, sicomoros, granados, nogales y yoyobas. Pero los sauces, las acacias y otros árboles ornamentales también eran apreciados. Se sabe que los egipcios cultivaban unas dieciocho especies diferentes de árboles. También plantaban flores como las margaritas, mandrágoras, rosales, iris, mirtos, jazmines, narcisos, hiedras, henna, laurel, crisantemos amarillos, amapolas y muchas otras, que crecían entre los árboles, así como los papiros y los lotos de los estanques. Así mismo, también cultivaban a menudo vides y viñas.

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