Mitos y Falsedades sobre Espadas y Armaduras (VI y último)

13, mayo, 2006 at 10:38 pm (Esgrima Antigua)

Bueno, y con este llegamos al último de los posts que pondré sobre el tema.

LAS ARMADURAS DE JUSTA
Este caso está relacionado con el anterior, y nuevamente el peso es el protagonista del mito. Existían unas armaduras, llamadas de justa, que se construían expresamente para los torneos, y que en efecto pesaban bastante más de lo habitual. En los torneos, los caballeros podían combatir con espada, hacha o maza, y en este caso se ponían una armadura de combate normal, pero también se podía justar con lanza, lanzándose unos contra otros a lomos de sus caballos para intentar descabalgar al rival de un golpe directo, y esto requería una armadura reforzada que pudiese aguantar tales embestidas. En las justas con lanza, sólo eran zonas válidas para golpear la cabeza y el tronco , y por tanto las armaduras de justa consistían en un casco muy pesado y reforzado que se unía a una coraza el doble de gruesa de lo normal, y una espinillera-rodillera también reforzada, amén de un guantelete en forma de escudo para desviar el golpe a otras zonas. Estas piezas por sí solas pesaban tanto como una armadura completa de combate (sólo el casco pesaba 10 kilos) porque como he dicho debían aguantar el impacto producido por los dos caballeros a la carrera, pero evidentemente se usaban únicamente para estas ocasiones y es absurdo pensar que un caballero podía llevarla a la guerra.

LOS PELIGROS DE LOS TORNEOS
Los torneos, como sabemos, eran festejos en los que los caballeros probaban su valentía y habilidad en tiempos de paz midiéndose con otros caballeros en justas y combates cuerpo a cuerpo. La creencia popular es que estas fiestas eran vistas con buenos ojos por todo el mundo, pues el pueblo llano podía disfrutar del espectáculo y la magnificiencia de los caballeros pertrechados con sus resplandecientes armaduras luchando entre ellos, y los reyes y señores feudales consideraban que era un buen entrenamiento para sus guerreros cuando no había guerras de por medio. Tampoco es esto totalmente cierto, pues si bien era cierto que las gentes disfrutaban de los torneos como si de festejos nacionales se tratara, muchos de los señores de estos caballeros mas que nada los temían, y en consecuencia lo cierto es que los torneos estuvieron prohibidos en casi toda Europa durante muchas decenas de años, de forma intermitente, y algunos de los que se celebraron lo hicieron de forma ilegal. Hay que entender que un caballero es sobre todo algo muy caro. Aparte de que para ser caballero se tenía que haber superado un aprendizaje previo de varios años, hay que sumarle a esto el coste de las armas, las armaduras, la cría y entrenamiento de los caballos, la armadura del caballo, los pajes, escuderos y heraldos, y todo lo que rodeaba al caballero y que acababa teniendo un coste altísimo. Todo esto se podía perder absurdamente en un torneo sin haberlo utilizado nunca en la práctica de ninguna batalla, pues los torneos eran muy peligrosos y prácticamente siempre fallecía algún caballero. En un torneo celebrado en la ciudad alemana de Neuss , parece ser que murieron 80 caballeros, según algunos de asfixia, y según otros por la violencia de los combates. Además, una regla de los torneos de los siglos XII y XIII señalaba que el guerrero que derribara a un caballero tenía derecho a quedarse con su caballo, su armadura y pedir rescate por él. Esto representaba un dineral, y mucho caballeros fueron a la ruina por competir en los torneos, mientras muchos otros tenían a sus vasallos exprimidos a impuestos para pagarse la afición a las justas.En resumen, que en los torneos un caballero casi tenía más posibilidades de sucumbir o arruinarse que en una batalla real, y esto desde luego significaba un despilfarro de dinero y fuerza militar que algunos señores no estaban dispuestos a admitir en sus dominios.

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