La comida y la bebida en el Antiguo Egipto

28, Mayo, 2007 at 6:41 pm (Egipto)

 

Pan y cerveza
El pan y la cerveza son los dos pilares básicos de la dieta egipcia. Ambos se fabricaban de un modo similar, usando trigo o cebada como base. Moler estos cereables era un laborioso trabajo diario, realizado por las mujeres sobre un molino de piedra.
El pan se comía con cada comida y estaba hecho en casa hasta la época del Imperio Nuevo, cuando las panaderías comenzaron a ser comunes en los pueblos. Las hogazas se hacían de formas y tamaños variados, y las que se elaboraban para los rituales se metían habitualmente en moldes para darles forma. El pan es la pieza principal de muchas escenas de ofrendas en tumbas, donde se representa habitualmente en rebanadas colocadas en fila sobre una mesa.
Las mujeres también hacían la cerveza, mezclando el pan duro con levadura y dejando que fermentase en grandes vasijas. Unas cuantas semanas después, la masa resultante se filtraba y prensaba antes de ser bebida. Anteriormente se creía que a veces añadían especias y frutas para darle distintos sabores a la cerveza, pero las últimas investigaciones han demostrado que no era así.

Carne y pescado
Los espléndidos banquetes de los egipcios ricos están bien documentados, con los celebrantes comiendo carne regada por vino. Sin embargo, la gente corriente no tenía esa suerte, y la carne no aparecía a penas en su dieta diaria. El buey era un plato popular y hay evidencias de ello en el poblado de Kahun; también nos encontramos con que la carne de cerdo era comida en ocasiones, por los restos encontrados en la villa de trabajadores de El Amarna. La carne podía ser asada, cocida o estofada, y era un lujo que la mayor parte de los egipcios se permitía únicamente durante las fiestas o en ocasiones especiales.
Lo que sí comían a menudo era pescado seco, un importante recurso nutritivo en la dieta del aldeano, pero que era rechazado por los más ricos que lo consideraban impuro. La perca, el pez-gato, la carpa y el salmonete se consumían con fruición. Una vez capturado, el pescado se limpiaba, cortaba, se apartaban sus huevas para un posterior tratamiento, y se secaba o se cocinaba hervido, asado o se ponía en salmuera.
Los egipcios utilizaban redes o lanzas para capturar el pescado, y fueron el primer pueblo en pescar por puro placer. Los nobles se muestran en sus murales muy a menudo sentados en sus sillas, lanzando sedales dentro de sus estanques llenos de peces.

Frutas, verduras y productos diarios
Judías, cebollas, ajo, apio, lechugas y pepinos están entre las verduras más consumidas por los antiguos egipcios. Las uvas se usaban para hacer el vino, aunque también eran consumidas por los más ricos.
Los jardines eran muy populares, y a menudo cultivaban árboles frutales y otros cultivos. Varias frutas, como los dátiles, los higos, las uvas, las granadas, y ocasionalmente las almendras, estaban disponibles para la población en general. Todas las frutas se consumían tanto frescas como secas (para conservarlas durante más tiempo).
Se criaban patos para conseguir huevos además de su carne, y desde el Imperio Nuevo en adelante, también criaban gallinas. El ganado se usaba, además de para obtener carne, por su leche con la que elaboraban quesos.

El menú de los ricos
Mientras la comida de los pobres era mínimamente nutritiva, -sobre todo durante las épocas recurrentes de escasez de grano-, los ricos sabían muy bien como vivir de la mejor manera: una parte importante de su dieta la componían la carne y las aves (antílopes, gacelas, puercoespines, liebres, codornices, grullas,…), la verdura, la fruta y el vino, así como el ubicuo pan en cualquiera de sus múltiples formas. De todos modos, no parece que los egipcios se mimasen demasiado: de acuerdo con los testimonios que nos han llegado, todos, incluídos los ricos, estaban bastante delgados (excepto casos puntuales). 
De todos modos, las imágenes de mesas repletas en los banquetes pueden ser erróneas. Las pinturas de las tumbas, aunque reflejan la vida diaria, generalmente muestran una realidad idealizada. En análisis al cabello de las momias del Imperio Medio y de los coptos del año 1000 de nuestra era, se ha concluído que el egipcio medio durante la Edad Media comía de una forma más variada y nutritiva que los miembros del equivalente a la alta burguesía durante el Imperio Medio.

Cocinando
La cocina estaba normalmente en una esquina del patio exterior o del tejado plano; y solía estar abierta y aireada, cubriéndola simplemente con un tejadillo de ramas.
Se cocinaba en hornos de arcilla y también sobre fuego. Como combustible utilizaban madera, y algunas veces carbón, aunque solía ser muy escaso. Las cantidades de carbón mencionadas en el papiro Harris o en el diario de Medinet Habu son muy pequeñas. Y se solía transportar en cestas o en sacos. 
Para encender el fuego, se usaba un tipo especial de madera importada del sur. Era muy preciada e incluso algún templo importante como el de Karnak se surtía a penas con sesenta piezas para todo un mes. El marinero del Cuento del Náufrago la encontró en su isla del Mar  Rojo: “Y al tercer día, cavé un hoyo y encendí un fuego en el que primero hice arder ofrendas a los dioses, y luego cociné carne y pescado para mí”.
La comida se cocía al horno, se hervía, se estofaba, se freía, se hacía a la parrilla, o se asaba. Pero no se sabe mucho más a cerca de su preparación. Ciertamente utilizaban sal (Hmat) y aceite, así como cebollas, rábanos y ajo para añadir sabor a los otros alimentos. 
Se conocen los nombres egipcios de algunos condimentos,-siempre que hayan sido bien identificados-, como por ejemplo el comino (tpnn- tepenen), el eneldo (jms.t -ameset), el cilantro (Saw- shaw), el vinagre (HmD -hemedy) y las semillas de lechuga. También crecían en Egipto la mostaza, la canela y el romero, todos aparecen en los regalso de Ramseses III a los templos, y Plinio el Viejo pensaba que la mejorana salvaje de Egipto era la mejor para cocinar. 
Bebían cerveza o, más raramente, vino y también remojaban su carne y su pescado en ellos. Como edulcorantes utilizaban la miel, un sirope hecho de zumo de uva fermentado, y frutas como las pasas, los dátiles, los higos, las algarrobas y similares. La raíz de la chuba, una planta que crece en los márgenes del Delta, también daba un sabor dulce y agradable.

Utensilios de cocina
Lo que se sabe de los utensilios y el equipamiento de cocina proviene de los objetos encontrados en sus tumbas. Para la preparación de la comida se usaban jarras de almacenaje, cuencos, potas, sartenes, cucharones, tamices y batidores. Las mesas de cocina en las que se cortaba la carne y el pescado tenía tres o cuatro patas, pero muchas preparaciones se realizaban con los platos en el suelo y las cocineros de cuclillas o sentados en el suelo frente a ellos.
La mayor parte de los aldeanos usaban platos hechos de arcilla, mientras que los ricos utilizaban vajillas hechas de bronce, plata y oro. La comida se comía con las puntas de los dedos y los comensales limpiaban sus manos en pequeños cuencos de agua al final del banquete.

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Los sacerdotes en el Antiguo Egipto (III): tipos de sacerdotes.

26, Mayo, 2007 at 10:00 pm (Egipto)

Yemyra Hem-Netyer- Éstos eran Altos Sacerdotes o Sacerdotisas que frecuentemente también llevaban otros títulos y posiciones en el templo. A menudo eran asistidos por un Sehedy Hem-Netyer el “inspector del sacerdocio”. Algunos templos también tenían un Imi-jet Hem-Netyer, supervisores de las operaciones del templo.
Dewat Netyer- Este término significa literalmente “Adoradoras del Dios” y era un título que llevaban las sacerdotisas de Hathor ya en el Imperio Antiguo. Estas sacerdotisas tenían un estatus igual o superior al de muchos de sus homólogos masculinos. Son mostradas realizando todos los ritos del templo que estaban reservados únicamente para el clero del más alto nivel. Esta posición era también denominadad como “Esposa del Dios” y “Mano del Dios” ambos términos haciendo referencia a los mitos de creación en los que Hathor, Nebet-Hetepet e Iusaas estimulaban sexualmente a Atum-Ra para que comenzase la creación (o incluso a la masturbación en solitario de Atum, de otros mitos). En este sentido parece que una de las funciones principales de la Dewat Netyer era la excitación ritualística y simbólica del dios. Como sugiere el egiptólogo Gay Robins, al hacer ésto la sacerdotisa “estimula al Creador para que así la fertilidad no decaiga y el cosmos no se hunda en el caos”.
Iunmutef- Mirando lo más detalladamente posible las funciones del clero, la posición masculina equivalente a la de la Dewat Netyer pudo haber existido en la posición sacerdotal del Iunmutef. Este término se puede traducir como “Pilar de su Madre”, y hace alusión al título de Ra de “Toro de Su Madre”, representando el ciclo de fertilidad en el que Ra preñaba a Hathor como el Sol del mediodía, para que así ella pudiese darle a luz al día siguiente. Dada la pasión egipcia por los juegos de palabras y el hecho demostrado de que el término “pilar” a menudo representaba al falo (como se puede observar en los misterios de Isis y Osiris), parece lógico que, al igual que la sacerdotisa Dewat Netyer, un posible rol del sacerdote Iunmutef podría haber sido el de estimular a la diosa a la que estuviese prestando servicio, para que así la fertilidad pudiese continuar. Es también sobresaliente que las inscripciones que existen muestren a las sacerdotisas Dewat Netyer y los sacerdotes Iunmutef realizando ceremonias juntos. Tal vez sea importante apuntar que la actitud de los antiguos egipcios ante la sexualidad era muy diferente a la que existe en la actualidad tanto en Occidente como en el Próximo Oriente.
It-Netyer- Literalmente se traduce como “Padre del Dios”. Mientras en las épocas más antiguas de la historia egipcia este título podía ser llevado por los miembros de más alto rango del clero, más tarde se convirtió en una posición intermedia entre el Uab y los otros niveles. Mientras el Uab se vinculaba con la purificación del área exterior del templo y los objetos rituales a utilizarse allí, la función principal del It-Netyer parece que era la de santificar y cuidar el santuario interior del templo, el Gran Asiento, y los objetos rituales que se dedicaban al culto de la estatua del dios.
Hem-Netyer / Hemet-Netyer- Literalmente el “Sirviente del Dios”. Estaban separados en tres distintos niveles: tercero, segundo y primero. En el periodo Ptolemaico, los griegos se referían a estas posiciones como Profetas en lugar de Hem-Netyer. Esencialmente, el sacerdocio del tercer y segundo Hem-Netyer asistía al primer Hem-Netyer (Hem-Netyer Tepy), el Sumo Sacerdote o Sacerdotisa, en los rituales diarios. El propósito principal de cada uno de estos niveles era el cuidado del dios en el santuario interior del templo, el “Gran Asiento”. Ésta era el área más sagrada del complejo templario, y su función ceremonial era la más importante dentro de la esfera esotérica de la religión. El cuidado del dios era el punto pivotal de la religión egipcia. Es a través de los rituales asociados con este acto que ocurría la comunicación y el compromiso entre la humanidad y lo divino, lo que ayudaba a mantener sin ningún trastorno el Maat, para que así todo prosperase. Como tal, el rol del Hem-Netyer es un punto crítico para el sistema espiritual de los antiguos egipcios.
Uab- El término significa “El Puro”. El Uab (Uabet para las sacerdotisas) estaba encargado de la limpieza del área ritual y sus utensilios. En épocas antiguas el Uab generalmente no tenía el paso permitido al santuario interior. El entrenamiento del Uab o la Uabet comenzaba con la realización de funciones rituales menores del templo. De todas formas, con la experiencia el Uab y la Uabet eran elevados a posiciones superiores. El siguiente paso para el Uab o la Uabet sería su ascenso a la posición de Gran Uab o Uabet, o Uab Mayor. Esta gente dirigía a los otros Uab en sus tareas rituales. Parece que el nivel de Uab era un nivel preparatorio del sacerdocio que solía entrenarse para rangos superiores.
Hener- Éstos eran los músicos y bailarines del templo. Aunque la mayoría eran mujeres, algunos hombres también participaban en el grupo de Hener. Los lideraba una Ueret Hener, una sacerdotisa de alto rango. La música y el baile eran usados para promover la fertilidad y el renacimiento, así que los Hener participaban en casi todas las ceremonias, desde festivales hasta funerales.
Herh-Heb/Herh-Hebet- Los “Sacerdotes Lectores” también conocidos como Jer-Heb. Era el Sacerdote Lector el que recitaba la liturgia ritual durante las ceremonias mientras los otros participantes realizaban las acciones ceremoniales. Por su entrenamiento en la lectura y escritura de textos jeroglíficos, estaban fuertemente vinculados con la biblioteca del templo en la Per Anj, la Casa de la Vida (el lugar donde todo el conocimiento era almacenado y enseñado dentro del área templaria). Muchos Sacerdotes Lectores eran también los escribas del templo, y eran vistos como magos poderosos que a menudo proporcionaban sus servicios a las gentes del pueblo. Debido a su gran educación y su habilidad mágica, su posición de poder aumentó hasta el nivel de consejeros en las Cortes Reales. Se les usaba frecuentemente como diplomáticos por el Nisu[t]. El título de Jeri-Hebet era muy respetado y era a menudo una posición social utilizada por inspectores, supervisores y altos sacerdotes de los templos.
Sesh-Per-Anj- Los escribas de la Casa de la Vida. También éstos estaban frecuentemente asociados con el conocimiento mágico debido a su conexión con los textos sagrados. Los escribas trabajaban mucho copiando los textos del templo en la Per Anj. Se consideraba que eran muy sabios y eruditos, y también que eran curanderos, en posesión de conocimientos médicos. Parece que formaban parte del personal permanente del clero en oposición al sacerdocio rotativo de Sau/Philae.
Sem- Los sacerdotes Sem son especialmente interesantes ya que habitualmente no estaban asociados con ningún templo. Más bien eran sacerdotes funerarios que supervisaban y conducían los rituales fúnebres. Los dioses más íntimamente asociados con este clero eran Osiris, Anubis, Sokar y Ptah. Generalmente se les identificaba por su atuendo ritual: una piel de leopardo que llevaban sobre una túnica blanca. También llevaban el mechón lateral de la juventud en vez de ir completamente afeitados como los otros sacerdotes. Los Sem eran los maestros ceremoniales del ritual de “Apertura de la Boca”, especialmente cuando era usado en un contexto funerario. Es más, el egiptólogo Greg Reeder cree que, de hecho, los Sem estaban habituados a utilizar técnicas de trance. Durante muchas ceremonias fúnebres egipcias, un sacerdote Sem era envuelto en tela y colocado sobre un trineo que era arrastrado hasta la entrada de la tumba. En esta forma el Sem era conocido como Tekenu. Las inscripciones muestran que durante esta fase de la ceremonia, el Sem entraba en trance y visitaba al difunto. Éste era un punto álgido de la realización de la ceremonia, formando el vínculo entre el mundo físico y el Otro Mundo al que el difunto ha pasado. El sacerdote emergía entonces de su envoltura proclamando su comunicación con el muerto y entonces la ceremonia continuaba.
Uhmu- Un término que significa “mensajero” o “heraldo”, parece que eran entrenados como intemediarios entre los dioses y los humanos. Sus habilidades parece que eran empleadas principalmente para servir como oráculo.
Imi-Unut- Junto al Uab encontramos una pequeña subcategoría del sacerdocio llamada Imi-Unut. Paralelamente a los escribas de la Casa de la Vida, los Imi-Unut eran sacerdotes y sacerdotisas astrónomos que calculaban la posición del Sol, la Luna, las estrellas y los planetas. Así, fijaban las fechas para los calendarios del complejo, incluyendo sus muchos festivales y festividades religiosas. Eran también responsables del alineamiento de los templos con los eventos celestiales. En el periodo Ptolemaico, esta categoría fue dividida en dos posiciones: los horólogos, o “guardianes del tiempo”, y los astrólogos. Los astrólogos eran los responsables de mantener el archivo de las asociaciones mitológicas de los días del año para determinar la naturaleza de los eventos del día. Sabemos que no fue hasta periodos muy posteriores de la historia egipcia que no se comenzaron a incorporar entre las prácticas del templo los horóscopos individuales relacionados con el concepto de la astrología tal y como la entendemos en la actualidad. Muchos, sino todos, de estos conceptos parece que fueron importados de Mesopotamia.
Sunu- Estos sacerdotes estaban vinculados a las tareas de cuaración. Eran los médicos científicos del Antiguo Egipto.
Rejet- Significa “La Sabia” (no debe ser confundido con el término “Rejyet” que era utilizado para designar a los no iniciados, a los que se les permitía participar en un contexto muy limitado de los rituales del templo). La Rejet era considerada una “mujer sabia”, y eran videntes capaces de comunicarse con los muertos. Parece que las Rejet estaban compuestas únicamente por mujeres que ya habían pasado los años de tener hijos.
Sau- Trabajaban con la magia protectora.

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Mitología germano-nórdica (X)

26, Mayo, 2007 at 9:54 pm (Vikingos)

JAFNHARR (Igualmente alto): uno de los nombres de Odín y, tal vez, el de otro dios citado en la tríada Harr, Jafnharr, Thridi.

JARDARMEN: cf. Collar de tierra.

JARNGREIPR: cf. Guantes de hierro.

JARNSAXA (En la Sajonia de Piedra): giganta con la que Thor tuvo un hijo, Magni. Se la considera una de las nueve madres de Heimdallr. Su nombre es efectivamente el de una giganta y remite al mundo mineral con el que estos seres viven en estrecha colusión.

JARNVIDR: cf. Bosque de hierro.

JOL: fiesta del solsticio de invierno; hoy nombre de la Navidad en los países escandinavos. Se ofrecían sacrificios para obtener de los dioses y de los muertos un año fecundo y paz. A esta fiesta están asociados Odín, Freyr, puesto que el animal que solía sacrificarse en esta ocasión era un verraco, y los elfos. En efecto, otro nombre de Jol es «Sacrificio a los Elfos» (Alfablot).

JOLNIR (Señor de Jol): uno de los nombres de Odín. Que el dios estuvo asociado a Jol, la Navidad pagana, no ofrece duda alguna, pero es ciertamente porque la fiesta es también la de los fallecidos. En Noruega ha sobrevivido largo tiempo una creencia popular según la que, en esta época, los difuntos viajan en grupos por los aires y roban a los vivos cerveza y vituallas, al igual que el propio Odín parece haberlo hecho en detrimento del rey Halfdan el Negro. Estos grupos de muertos son uno de los avatares del Cortejo Salvaje, denominado con frecuencia Cortejo de Odín.

JÖRD (Tierra): Asina llamada a veces «giganta». Es la esposa, o la amante, de Odín y la madre de Thor. Parece ser la hija de Nott (Noche) y de Anarr, su segundo esposo. Esta precisión es interesante y se inscribe perfectamente en las antiguas mentalidades: la noche precede al día y todo procede de ella. Recordemos que los germanos contaban el tiempo en noches y no en días, como señala ya Tácito.
El culto a la Tierra-Madre estuvo muy extendido y ésta aparece tanto bajo los rasgos de Nerthus como bajo los de Jörd, Hlodyn y Fjörgyn.

JÖRMUNGANDR (Monstruo poderoso): otro nombre de la serpiente de Midgardr. Puede también traducirse por «Poderoso Sortilegio», pues gandr significa «varita mágica».

JÖTUNHEIMR (Mundo de los Gigantes): esta región mítica está situada en algún lugar al este de Midgardr, dominio de los hombres, y está separado de él por unos ríos y por el Bosque de Hierro. Allí moran los gigantes. Jötunheimr es tal vez otro nombre de Utgardr (Recinto de Fuera), territorio habitual de estos seres.

JÖTUNN (plur. jötnar): gigantes primitivos constitutivos del mundo físico. Nada sabemos de ellos, salvo que su nombre remite al verbo «comer» (eta). En viejo inglés, se denominan eoten. Jötunn se ha convertido, en la época de nuestros testimonios, en un simple «gigante».

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La escritura egipcia: los Unilíteros

25, Mayo, 2007 at 2:57 am (Egipto)

Tipos de fonogramas en Egipcio Medio

En el Egipcio Medio tenemos tres tipos diferentes de fonogramas (esto es: signos que representan un sonido, como se vio en la lección anterior):

a)Unilíteros: cuando el sonido representado está formado por una sola letra. Esto sería como nuestro alfabeto tradicional.

b)Bilíteros: cuando el sonido representado está formado por dos letras.

c)Trilíteros: cuando el sonido representado está formado por tres letras.

Aquí explicaremos los signos unilíteros y el llamado alfabeto egipcio.

Los Unilíteros en Egipcio Medio

Estos signos que vamos a conocer ahora son los signos básicos y principales que todo interesado en conocer la lengua egipcia debe conocer, por lo que daremos una semana para su correcto estudio y memorización antes de continuar con el curso. El orden también es importante, y deben aprenderse tal y como aparecen, pues la mayor parte de diccionarios de Egipcio Medio suelen utilizar este mismo orden para organizar sus entradas. También decir que para la transliteración utilizaremos el método que se sigue al usar computadoras y ordenadores (algunas pueden escribirse de dos modos, y entonces colocaremos ambos); hay que tener en cuenta que unas se representan con mayúsculas y otras con minúsculas porque así se diferencian habitualmente.

Imagen- objeto del que se trata- transliteración- nombre de la letra

 -el buitre egipcio- 3 ó A- Aleph

 -hoja de caña- j ó i- j; también puede aparecer como -dos líneas inclinadas.

 -doble hoja de caña- y ó ii- y

 -brazo- ‘ ó a- ayin

 -pollo de codorniz- w - w ó u; también puede aparecer como

 -pie- b- b

 -taburete o soporte- p- p

 -víbora cornuda- f- f

 -búho o lechuza- m- m; también puede aparecer como -objeto desconocido.

 -agua- n- n; también puede aparecer como -la Corona Roja.

 -boca- r- r

 -recinto- h- h

 -cuerda trenzada- H- “hache punteada” (la otra transliteración es con una “h” con un punto bajo ella).

 -objeto desconocido, habitualmente identificado como placenta de animal- kh, j ó x- “tercera hache” (otra transliteración es una hache con un arco bajo ella).

 -barriga y ubres de animal- kh, j ó X- “cuarta hache” (otra transliteración es una hache con una línea recta bajo ella).

 -cerrojo- z ó s- z

 -tela colgada- s- s

 -estanque- sh ó S- shin (también se translitera como una s con un ángulo sobre ella).

-colina- q- q

 -cesta- k- k

 -soporte para jarras- g- g

 -rebanada de pan- t- t

 -cuerda con doble nudo en los extremos- T, ty ó tch, ts- “segunda t” (otra transliteración es mediante una “t” con una línea recta bajo ella).

 -mano- d- d

 -cobra- D ó dj, dy- “segunda d” (otra transliteración es una “d” con una línea recta bajo ella).

Los sonidos en Egipcio Medio

Pasemos ahora a los sonidos que serían representados por estos signos unilíteros.

3 ó A- Sería similar al sonido de la Aleph árabe o hebrea, una especie de sonido o parada glotal, como el que se emite al decir “oh-oh”, pero abriendo el sonido en “a”.

j- En muchos casos es probable que no tuviese un sonido propio, sino que indicase que el sonido comenzaba con una vocal. Se sabe que a principio de palabra se pronunciaba como una “a”, y que en otros casos sería como una “i”.

y- como el sonido de la “y” en “ayuno”.

‘ ó a- sería similar al sonido de la ayin árabe o hebrea. Se sabe que originalmente sería un sonido similar al de la “d” en “dedo”, y que algunos dialectos seguían con esa pronunciación. Aunque se suele pronunciar como una “a”.

w- puede tener un sonido similar al de esta consonante en inglés, como en la palabra “wet”, similar a la forma de pronunciar “huevo”. En otras palabras, sin embargo, era una clara “u”, como en “nunca”.

b- como nuestra “b”.

p- como nuestra “p”.

f- la mayor parte de las veces sería como nuestra “f”, aunque había algunos casos en los que tenía un sonido similar al de anteponer una “p”, algo así como “pf”.

m- como nuestra “m”.

n- como nuestra “n”, aunque en algunas palabras parece que se pronunciaba como la “l”.

r- como una “r” suave en “pero”. Aunque en algunas palabras parece que se pronunciaba como la “l”.

h- una h ligeramente aspirada, como en el andaluz.

H- una h con una aspiración más fuerte, como cuando se echa el aliento en las gafas para limpiar los cristales.

x ó kh- sonaría como una “j”.

X ó kh- sonaría como una “j” a la que le siguiera una “y” (algo parecido a “jy”)

z y s- sonarían del mismo modo, como la “s” de “salsa”.

S o sh- sería un sonido similar al del grupo “sh” en inglés; o la forma de pronunciar el grupo “ch” en Andalucía en palabras como el célebre “pisha”, o la de la “x” en “xilófono”.

t- como nuestra “t”.

T ó tch ó ty- como si se pusieran juntos los sonidos de “t” e “y”, o la pronunciación del inicio de palabra en “tiara”.

Transcripción o transliteración

La transcripción de las palabras en Egipcio Medio muchas veces depende del lugar de origen del traductor, pues muchos de los sonidos son distintos en Francia, Inglaterra o España. Algunos sonidos son iguales para todos, éstos son: b, p, f, m, n, r, h, z/s, q, k, g, t y d, que se transcriben así en todas partes. Las otras consonantes suelen aparecer de la forma siguiente:

3 y ‘ - como “a”. Ejemplo: Maat (que en egipcio sería _m3’t_, nombre de una diosa).

j – como “i”. Ejemplo: Isesi (egipcio _jzzj_, nombre de un rey de la V Dinastía).

y – como “y” o “i”. Ejemplo: Pepy o Pepi (egipcio _ppy_, nombre de un rey de la VI Dinastía).

w – como “w” o “u”. Ejemplo: Wenis o Unis (egipcio _wnjs_, rey de la VI Dinastía).

H – como h. Ejemplo: Heh (egipcio _HH_, nombre de un dios).

X y x – como kh, ó como j. Ejemplo: Sekhem-khet, ó Sejem-jet (egipcio _sxm-Xt_, rey de la III Dinastía).

S – como sh. Ejemplo: Hatshepsut (egipcio _h3t-Spswt_, rey femenino de la XVIII Dinastía).

T – como tj ó como ty. Ejemplo: Tjenenet, ó Tyenenet (egipcio _Tnnt_, nombre de lugar). Algunos egiptólogos usan también la forma “th” (Thenenet), o “tch” (Tchenenet).

D- como dj, ó como dy. Ejemplo: Djeser-djeseru, ó Dyeser-dyeseru (egipcio _Dsr-Dsrw_, nombre del templo mortuorio de Hatshepsut en Tebas). Algunos egiptólogos usan la forma más antigua de “z” (Zeser-Zeseru).

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Desaprendiendo Egipto

23, Mayo, 2007 at 10:19 pm (Egipto)

Hoy me permito colocar un post de otro blog (Enemigos de la Egiptología, de Teresa Soria Trastoy, secretaria general de la ASADE y presidenta de INDETEC-Aegyptus), ya que en él se puede ver cómo de mal puede quedar una supuesta entendida en Historia Antigua (y para más inri, profesora de Historia Antigua de la UNED, la señora Ana Mª Vázquez Hoys) hablando de Egipto en un programa de radio sin tener ni idea de lo que está diciendo. Lo copio íntegro, porque merece la pena.

Un amigo me acaba de enviar a mi correo electrónico el enlace a un programa de Cadena Ser titulado “La ventana del verano”, “Lecciones de Historia”, en el que la entrevistada y “experta” era la Dra. Ana Mª Vazquez Hoys, Profesora titular de Historia Antigua en el Departamento de Historia Antigua de la UNED desde 1984.En esta ocasión hablaba de Egipto y el programa que correspondía al día 27/07/2005 llevaba como título “Desaprender Egipto”, pero también se atrevió con otras civilizaciones y pueblos de antigüedad como lo son Roma, Israel y los fenicios.

Sorpresa, lo que se dice sorpresa, no es que me haya causado alguna en absoluto oir tamaña cantidad de barbaridades y desatinos juntos, más bien me partía de risa mientras lo escuchaba recordando aquél programa de “Sopa de Gansos”.

Y ¿por qué no me sorprendido en absoluto?. Pues en primer lugar, por ser la Doctora quien es, es decir, alguien que ya nos tiene condenados desde hace muchos años a padecer distintas y variadas secuelas cerebrales si cometemos el error de leer algún libro suyo, al menos que tenga relación con el antiguo Egipto. Y en segundo lugar, porque, al fin y cabo, es profesora de la UNED, una Universidad que es a nuestra época lo mismo que lo era la Universidad de la Laguna a la de mis padres (bueno, y a la mía propia mientras estaba en la Universidad de Deusto estudiando). O sea, que te echaban de todas las Universidades y si tenías que sacarte un título como sea podías elegir entre la UNED o la Universidad de la Laguna para poder mostrar tal título ante no sé quien que te fuera a dar trabajo en un futuro bastante incierto si en alguna de ellas acababas.

Pero lo más divertido es ver a alguien que no tiene ni la más miserable idea de lo que habla, no escribiendo un libro (que con una buena bibliografía y un hábito de copia visceral puede quedar hasta un poco decente -lo cual tampoco es el caso de esta honorable señora-), sino en “vivos y en direstos”, en un programa de radio en el que no se puede retocar, amañar, modificar, etc. nada de lo dicho. Y además, ahora con las nuevas tecnologías que todo queda archivado para la consulta de quien desee, quedará constancia para el resto de sus días. Aunque bien orgullosa que debe estar la Dra. Vaquez Hoys, ya que en su curriculum, dentro de su página web, ha enlazado el meritado programa (y meritado no significa que tenga mérito, jeje).

La entrevista a esta señora, a la que cualquiera que gustase de meterse con la persona en lugar de con el trabajo que realiza (cosa en la que no entra la que suscribe, ni lo han hecho nunca contra la misma, por supuesto) calificaría de entre marujona y caduca, no tiene desperdicio. Sus intervenciones podrían clasificarse en “citas célebres”, “desaprendiendo la Historia”, “trabalenguas” y “consejos vendo y para mí no tengo, ¡desaprenda usted, hombre!”.

Todavía no sé cómo puedo perder el tiempo en estas cosas, pero he pasado un ratillo transcribiendo a papel gran parte de las intervenciones de la Dra. Vazquez Hoys, aún a riesgo de acabar lapidada por mi querido Ahmosis. Ahora, paso aquí partes de ella, dividida por secciones, para “deleite de vuestros ojos” (en azul y también entre corchetes, la pregunta o tema sobre el que le preguntan; en granate, la respuesta de la profesora de la UNED; en paréntesis, mis comentarios):

1.- Citas célebres.- Pongamos que estamos viendo “Aquí hay tomate” o “Sé lo que hicisteis”; imaginemos las frases que vienen a continuación leídas con la entonación al estilo de los dos programas mencionados:

- A la pregunta de la periodista radiofónica o locutora “¿A cuándo nos tenemos que remontar para encontrar el origen de la civilización egipcia?”, la Dra. Ana Mª Vázquez Hoys contesta: “Como mis alumnos saben aquéllo de aproximadamente má (sic) o menos, pues vamos a empezar en el 3000, y vamos a empezar en el 3000 porque uno de los problemas de Egipto es precisamente la cronología no hay, bueno, en Egipto y en todo el mundo antiguo hasta el siglo IV d.C., más o menos casi ya hasta los visigodos, no hay una cronología única y segura, hay la media, la alta, la baja, la bajísima y la requetebajísima. Entonces yo he cogido la media y he procurado más o menos atemperarlo todo para que cuadre el puzzle, entonces, si decimos el 3000, pues ya nos enteramos un, digamos que por milenios”. (¡¡Yo me quedo con la baja!! que, como decía un amigo mío, es más manejable).

- A la pregunta: “Y de Egipto, ¿tenemos certezas o lo que nos ha llegado también tiene mucho de literatura?, ¿Mucho de peliculilla?”, la Dra. Ana Mª Vázquez Hoys contesta: “Mucho de literatura maravillosa. Bueno sí, sí es, [Es una de las civilizaciones más bonitas] a las chicas nos encanta por aquello de Nefertiti parriba (sic) pabajo (sic), tan guapas con aquellos pintaos (sic), con aquellos ojos. [Y Tutankamon también, ¿eh?]. Bueno es que es mi favorito, no Tutankamon, a mí me encanta Amenofis IV. Es todo, según algunas teorías estaba un poquito majareta, pa (sic) otros era un hippie, bueno, ahora os lo cuento. (Era él, dios mío, sí, ya decía yo que se me parecía a alguien, sí en sus primeras representaciones…. ¿por qué se pondría de nombre artístico John Lenon, con lo bien que suena Akenaton?. Además qué importaba la diferencia entre “The Beatles” o “The Sacred Beetles”).

- Preguntada sobre Ramses II, la Dra. Ana Mª Vázquez Hoys contesta: “Yo es que le tengo un poco de manía porque era un megalómano. Cuando llegas a Egipto, como los chicos sois lo que sois, con perdón de los chicos, resulta que llegan y te dicen: “Ramses, hu, hu, hu…, cien hijos”, o sea, es el símbolo digamos del machismo y a mí eso me fastidia un montón, con lo cual, y como era un megalómano pues tiene una cantidad de, de , de edificios grandísimos y está en todos los sitios”. (Bueno, pues yo odio entonces a, a , a…, hummm…, a todas las reinas de Egipto por ser el símbolo, digamos, de la típica marujona, tanto sirviente parriba pabajo, tanto acicalarse, y luego ¿qué?, ¡a tener hijos como descosidas!).

- Preguntada sobre la importancia de Nefertiti, la Dra. Ana Mª Vázquez Hoys contesta: “Pues mira, si no tuviera importancia yo la metía por guapa… ¡qué cosa más bonita!, y yo creía que a esa mujer era una pantomima que la estaba, bueno, la veíamos, de cuello para abajo y yo estoy segura de que se le movían las aletas de la nariz…”. (Aysss, pero qué cosa más bonita, como decía la Panto).

- Sobre la autopsia de Tutankamon y a la pregunta “¿de qué murió?”, la Dra. Ana Mª Vázquez Hoys contesta: “Pues murió de muerte. El problema es que hay tantas teorías que uno, bueno, el problema es que parece ser que tiene una herida y entonces eh, [herida, ¿dónde?, ¿ en la cabeza?] una herida como en, eh, una mejilla. Pero parece ser, creo recordar que, claro esto son anécdotas menores, y hay tantas historias que a lo mejor se me va un poco el santo al cielo. Parece ser que vivió después de esta herida, con lo cual no murió de esa herida, pero igual sí a consecuencia de, eh, es lógico que fuera asesinado, a lo mejor no le asesinaron matándole físicamente con una puñalada o tal, pero le tuvieron que quitar del medio….”. (Es verdad, profe, igual le asesinaron psíquicamente con una puñalada trapera, o es que igual realmente se le ha ido a usted el santo al cielo, o es que igual no tiene ni idea de lo que habla. Aunque total, sabiendo que murió de muerte, para qué meterse en camisa de once varas).

2.- “Desaprendiendo la Historia”.- En realidad todo el programa radiofónico es un auténtico atentado contra la Historia, pero hemos cogido algunos elementos no sólo significativos, sino hasta graciosos:

- La Dra. Ana Mª Vázquez Hoys sigue contestando a la pregunta sobre si tenemos certezas de Egipto: “El caso es que no hay unanimidad, pero es muy bonito, la verdad es que Egipto es una civilización que todo el mundo la conoce, primero, porque van de lau (sic), con lo cual te dicen: “¡uy, que cosa más rara!, ¿qué hace este señor representado así?”, ¿no?, y luego por las pirámides, obviamente, que las conoce todo el mundo, es una de las grandes maravillas de mundo antiguo”. (No comment)

- Siguiendo con Tutanjamon, lo que le llevó hasta la época de Amarna, la profesora de la UNED contesta: “Toda esta primacía del culto a Aton, que es la, el disco solar, ya había empezado antes, en época de Amenofis III, está la misma decoración en el palacio de Malkata, los mismos frescos pues con aves, vegetación, influencia minóica, mediterránea, que todo el mundo dice que Egipto era muy cerrado, pues no, por ahí había bastantes mediterráneos y hay una cosa que es mi última teoría, que es que Nefertiti a lo mejor era mediterránea, y olé, no, no griega,porque los griegos no existían entonces, sino hay influencia minoica y a lo mejor pues era rubia o tenía el pelo colorado, porque yo estoy convencida de que era de la familia de Tiyi, por eso se pone la misma eh, eh, el mismo gorro este con achatado, ¿no?, y luego se tapan el pelo siempre; la momia de Tiyi me parece que se conoce por lo menos un mechón rojo en la tumba de Tutankamon, y si era roja, eh, en Egipto el color rojo era, estaba maldito, era el color de Set. (Dios santo, Nefertiti comunista; si ésta sigue desarrollando su teoría acabaremos entendiendo por qué desapareció sin saberse nada de ella…, ¡¡¡¡condenada a la muerte eterna por roja!!!).

3.- “Trabalenguas”.- Tres tristres triges…, ¡uf, vaya!, ya me he vuelto a confundir. Oigamos a nuestra “experta profesora”, cómo domina el arte del trabalenguas:

- A la pregunta: “Lo que conocemos de los egipcios, ¿nos viene de ellos?, ¿nos viene de la cultura griega?, ¿de la romana?, ¿de dónde nos viene?, porque el otro día decías que sin la escritura no hay conocimiento prácticamente, ¿no?”, la Dra. Ana Mª Vázquez Hoys contesta, después de hacer una tampoco afortunada introducción sobre la Piedra Rosetta: “Pero el problema de Egipto es que no coinciden las fuentes, eh, escritas, digamos en papiros, las fuentes literarias, con las fuentes arqueológicas y luego hay veces que cuando tienes faraón, el faraón no está en la lista y cuando tienes lista, no tienes al faraón, con lo cual el puzzle encaja poquito y mal. Y, a veces, tienes piezas que están mal encajadas, tienes muchísimas teorías como en el caso de Amarna, que ya os contaré si nos da tiempo, que tengo siete, ocho, diez teorías para un mismo hecho y que hay otro problema que como ellos no explican lo que han hecho, podemos ponerle a la película de cine mudo el texto que queramos”. (A ver si va a ser ella la que no encaja en el mundo…, de la docencia, quería decir, sí, ni de la investigación).

4.- “Consejos vendo y para mí no tengo, ¡desaprenda usted, hombre!”.- Pongamos algunos ejemplos de esta catástrofe:

- En realidad le preguntaron sobre Tutanjamon, pero después de explicar el parrafito que hemos leído más arriba, continúa diciendo: “Y además, hay una cosa que es fundamental que también quiero que desaprendáis; que no tienen oro porque son ricos, sino que tienen oro porque el oro es la inmortalidad, es la carne de los dioses, entonces se les entierra con oro para que sean más inmortales si cabe”. (Y en qué cabeza cabe, digo yo y, si cabe, pues entonces yo quiero ser el más inmortal de los inmortales de la peli de “Los Inmortales”, jeje).

- Y continúa diciendo: “Y luego hay que desaprender, perdonad, cómo era, lo del famoso monoteismo, que Akenaton no es monoteismo, no es monoteista, ¿eh?, a ver si consigo que se desaprenda un poquito”. (Tranquila, tranquila, que llevas años consiguiéndolo, y los que rondarás, morena).

- La “Lección de Historia”, y con ella el programa, finaliza con una entrada de la periodista radiofónica que resume toda la intervención de la Dra. Ana Mª Vazquez Hoys: “Contigo desaprendemos, pero además tenemos muchas dudas más que cuando llegas”, a lo que la Profe de la UNED contesta: “Pues a estudiar”. (Pero por favor, no lo hagáis con sus libros).

En resumen: que ya sabíamos que era una negada, que sus libros no valen ni para envolver bocatas, pero al menos esta vez ha sido realmente divertido…, nos reimos con ella, sí, que sabemos que tiene mucho sentido del humor, ¡cómo alguien puede pensar que me estoy riendo DE ELLA? :-)

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Los sacerdotes en el Antiguo Egipto (II)

23, Mayo, 2007 at 12:45 pm (Egipto)

Ofrenda a los dioses

 Los sacerdotes se podían casar normalmente, tener hijos, y disfrutar de la vida familiar. En el Imperio Nuevo, servían en cuatro grupos, cada uno trabajando durante un mes de cada tres. Durante ocho meses trabajaban en su profesión o negocio habitual, que podía ser tanto política como administrativa o comercial, y el resto del tiempo lo dedicaban al templo. Antes de entrar al servicio templario tenían que abstenerse durante una temporada del contacto sexual.

Los rituales diarios en el templo
Antes de que el sacerdote pudiese entrar al santuario interior donde residía la estatua del dios, tenía que purificarse mediante una serie de rituales. Hay evidencias de que durante el Imperio Nuevo y posteriormente, los sacerdotes se afeitaban todo el cuerpo y se limpiaban con natrón. También se abstenían de ciertas comidas, aunque no se debían a ningún tipo de ayuno ritual. Sólo se les permitía vestirse con ropas de lino y sandalias de papiro, todo de color blanco. Los cargos más altos se veían favorecidos con permiso para llevar túnicas especiales como las pieles de leopardo de los sacerdotes Sem.
Cuando el sacerdote estaba preparado para entrar al templo, se debía lavar en agua, quitándose la suciedad y el sudor, y restaurando la energía y el rejuvenecimiento de su cuerpo. También debía lavarse la boca con una mezcla de agua y natrón.
Cuando los primeros rayos de sol aparecían sobre el horizonte, los sacerdotes entonaban el himno del amanecer que comenzaba diciendo: “Despierta en paz, gran dios (insertando aquí el nombre del dios específico al que rendían culto)”. El sacerdote principal accedía al santuario dentro del templo sutilmente iluminado, y rompía el sello de la puerta para abrir la entrada a la capilla. Entonaba entonces cuatro veces una oración ritual sobre la imagen del dios, haciendo que el alma de éste retornase para poder reafirmar su forma física terrenal.
La imagen del dios era limpiada, ungida con aceite y purificada. Se le quitaban las prendas viejas, y se quemaba incienso para limpiar y purificar el santuario. La imagen era vestida con nuevas telas de colores, se le aplicaban perfumes y cosméticos en el rostro, e incluso se adornaba con joyas.
Entonces dejaban el desayuno delante de la capilla y el dios. Solía consistir en pan, pedazos de carne, aves de corral asadas, cestas de fruta y verduras, y jarras de cerveza y vino. Todas las ofrendas eran preparadas en las cocinas del templo, usando productos producidos por las fincas del mismo. Cuando mataban al animal para conseguir la carne, no podía caer ninguna gota de sangre sobre el altar del dios, ni podía ser sacrificado ante él.
Una vez que el dios estaba harto, la comida era retirada, tal vez para ser dejada en las capillas de otras deidades menores, y luego regresaba a las cocinas para ser distribuída como salario entre el personal del templo. La imagen y todo el santuario eran salpicados entonces con agua, y se colocaban en el suelo cinco granos de natrón y resina, mientras quemaban más incienso. Luego se volvían a cerrar y sellar las puertas del santuario.
Estos rituales se celebraban tres veces al día: por la mañana, al mediodía y al atardecer, aunque los dos últimos eran más breves. Después de la comida de la tarde, las ropas del dios se quitaban de nuevo antes de que la imagen volviese a la capilla, y se recitaba el himno de la tarde.
Las fiestas regulares que se celebraban en el templo incluían los festivales de Principios de Mes y de Luna Nueva. Esos días, la estatua del culto debía desfilar alrededor de los recintos del templo, parando para que fuese ofrendada en los sitios designados para ello. En otros ritos, la estatua no se movía de las habitaciones más interiores del templo. La gente podía acudir hasta los patios exteriores del templo para solicitar la ayuda y el consejo del dios. Durante los festivales más importatnes, como el Opet de Karnak, la imagen del dios era llevada al exterior del templo en una elaborada procesión. Algunas de estas veces, la gente incluso podía acudir ante el dios para pedir su consejo en la forma de oráculo.

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Los textos funerarios del Antiguo Egipto

23, Mayo, 2007 at 7:11 am (Egipto)

Los textos mágicos que decoraban las tumbas de los reyes del Antiguo Egipto nos proporcionan un detallado mapa de lo que los egipcios creían que era el Más Allá. Muchos de estos textos derivan de algún modo de otros más tempranos, del Imperio Antiguo, conocidos como Textos de las Pirámides (al estar representados en las paredes de algunas de las pirámides de la época que se conservan) y que fueron desarrollados para los reyes de las Dinastías V y VI.
Aunque numerosas tumbas contienen los textos de uno o más de estos mal llamados libros funerarios, ninguna de estas tumbas parece contener el texto completo de ninguno de ellos. En algunas encontramos la mayor parte del texto, mientras que otras a penas contienen algunos pasajes sueltos. Desde el periodo Ramésida en adelante, el Más Allá se focalizó de una nueva manera.
Los nombres por los que estos libros son conocidos en la actualidad son todos de origen moderno. Aquí resumiremos cada uno de ellos.

Textos de las Pirámides
Los Textos de las Pirámides son la colección más antigua de hechizos del Antiguo Egipto que ha llegado hasta nosotros. Esta colección forma la base de mucha de la teología y literatura egipcia posterior. Los pasajes están separados en categorías e ilustrados, y evolucionaron a lo que luego sería el Libro de los Muertos, o más correctamente los “Hechizos Para la Salida al Día”. El más antiguo de estos textos nos llegó de la pirámide del rey Unas en Saqqara. De todos modos, el primer Texto de las Pirámides descubierto en época moderna fue el de la pirámide del rey Pepi I.

Textos de los Sarcófagos
Los Textos de los Sarcófagos sustituyeron a los Textos de las Pirámides como hechizos funerarios mágicos al final del Imperio Antiguo. Aunque son un fenómeno del Imperio Medio principalmente, hay ejemplos de estos textos de épocas tan tempranas como finales del Imperio Antiguo. Previamente, el derecho a ser embalsamado y la garantía de llegar a la Otra Vida estaba restringido a la realeza y sus parientes más cercanos, pero la introducción de los Textos de los Sarcófagos comenzó a eliminar la exclusividad de los Textos de las Pirámides, acercándolos a los otros nobles y otras gentes de la administración. Se inscribían por todo el exterior de los ataúdes antropomórficos para que los propietarios pudiesen acceder a ellos, y usualmente también se pintaban jeroglíficos cursivos en las caras interiores. Los textos se encuentran habitualmente en los ataúdes de los oficiales del Imperio Medio y de sus subordinados, aunque los hechizos pueden estar también inscritos en las paredes de las tumbas, en estelas, cofres canópicos, papiros e incluso en las máscaras de las momias.
Se conservan cerca de un millar de estos hechizos, y muchos de ellos derivan de los iniciales Textos de las Pirámides. Una parte de los Textos de los Sarcófagos son conocidos como “Libro de los Dos Caminos”, y es una guía del Más Allá que incluye un mapa con una serie de rutas a elegir por el difunto, y siete puertas con tres guardianes cada una, a través de las que hay que pasar para llegar a la Otra Vida. Los Textos de los Sarcófagos intentan garantizar la supervivencia en la Otra Vida, e incluye títulos como “Hechizo Para No Morir una Segunda Muerte”. Muchos de estos hechizos evolucionaron posteriormente hacia el Imperio Nuevo en el llamado Libro de los Muertos.

El Libro de Amduat
Los egipcios se referían a él como “El Libro de la Cámara Secreta”, y es el más antiguo de todos los libros funerarios de la realeza. El Libro de Amduat docuemnta el viaje del dios del sol Ra a través de las doce divisiones del Mundo Subterráneo, comenzando en el horizonte del Oeste y reapareciendo como Khepri, el sol naciente en el Este, correspondiéndose con las doce horas de la noche. El significado de Amduat puede ser interpretado como “aquéllo que Está en el Mundo Subterráneo”. En este libro, el rey muerto viaja a través del Mundo Subterráneo hacia la Otra Vida en su barca solar. El texto describe lo que el difunto encontrará allí, además de hechizos específicos para sobrepasar ciertos obstáculos que encontrará a lo largo del camino. Muchas tumbas del Valle de los Reyes contienen pasajes de este libro, pero las cámaras funerarias de Thutmosis III y Amenhotep II contienen casi todo el texto completo.

La Letanía de Ra
Este texto se trata de una “Letanía del Sol” en dos partes que muestra al dios solar Ra bajo 75 formas diferentes en su primera parte. La segunda parte es una serie de oraciones en las que el rey asume varias formas de la naturaleza y de varias deidades, particularmente las del dios Ra. Se desarrolló en la Dinastía XVIII, y también insta al rey a su unión con Ra y con las otras deidades. El texto se colocaba a la entrada de muchas tumbas desde la época de Seti I, aunque la primera forma que conocemos proviene de la cámara funeraria de Thutmosis III.

El Libro de las Puertas
El Libro de las Puertas aparece a finales de la Dinastía XVIII, y sus pasajes se encuentran en las cámaras funerarias y en las primeras salas columnadas de muchas tumbas posteriores. Como el Libro de Amduat, pero con un texto más sofisticado, este libro hace referencia a las horas de la noche, llamándolas “las Doce Puertas”, haciendo énfasis en que esas puertas son barreras. Las deidades guardianas sólo te dejarán pasar a través de las puertas si conoces sus nombres. El viaje se hace en la barca solar, y la primera hora es seguida por una primera puerta, que da entrada a la segunda hora con su segunda puerta. En la quinta puerta, encontramos a Osiris sentado para juzgar a los difuntos, y el viaje finaliza en la duodécima puerta cuando llega el día, simbolizando el renacimiento del sol.
El viaje a través de las doce puertas trata de los problemas del Mundo Subterráneo, como Apep - la gran serpiente destructora y adversaria de Ra-, la justicia, las bendiciones materiales o el tiempo.Los textos más completos que se han descubierto es el de la tumba de Rameses VI y el del sarcófago de Seti I. 

El Libro de los Muertos
Conocido por los egipcios como “Hechizos Para la Salida al Día”, el libro es una colección de hechizos mágicos, muchos de ellos derivados de los anteriores Textos de las Pirámides y los Sarcófagos. Aunque a diferencia de éstos, solían estar escritos en rollos de papiro y colocados dentro del sarcófago del difunto, presumiblemente porque así podía ser cogido y llevado fácilmente por su cercanía.
El Libro de los Muertos intenta ser una guía para el difunto a través de varias pruebas que se encontraría antes de llegar al Más Allá. El conocimiento de los hechizos apropiados era considerado algo esencial para conseguir la felicidad después de la muerte. Los hechizos o encantamientos varían de distintas formas entre los textos de distintos sarcófagos, dependiendo de la importancia del difunto y de otros factores de clase social. Hay unos 190 capítulos en algunas versiones, y aunque tienen muchos elementos comunes, cada uno es distintivo para cada momia particular.
Los Libros de los Muertos solían estar ilustrados con imágenes que mostraban las pruebas a las que el difunto sería sometido. La más importante era el pesado del corazón de la persona contra  Maat -la Verdad y la Justicia-, y era algo que llevaba a cabo Anubis. El corazón del difunto se colocaba en un platillo de una balanza y se usaba como contrapeso una pluma de avestruz, el símbolo de la diosa Maat. Si era considerado respetable y no caía con el peso del pecado, pesaría menos que la pluma.  El dios Thot estaba presente para anotar los resultados, y al lado de la balanza esperaba el monstruo Ammyt, que devoraría el corazón si el sujeto no superaba la prueba.

El Libro de las Cavernas
Este libro nos da una visión del Mundo Subterráneo como una serie de seis pozos o cavernas a través de las que pasa el dios sol Ra. Aquí se nos ilustra la mayor parte del Mundo Subterráneo, mientras que el texto es básicamente una alabanza a Osiris. Hace incapié en la destrucción de los enemigos de Ra, y nos habla de las recompesas y castigos del Más Allá. Para completar su viaje por el Otro Mundo, el rey muerto debe saber los nombres secretos de las serpientes y ser capaz de identificar a sus deidades guardianas. El Libro de las Cavernas se divide en dos mitades mediante dos grandes imágenes del dios solar con cabeza de carnero, y cada mitad se divide a su vez en otras tres partes, haciendo un total de seis secciones. Una versión bastante completa del libro puede encontrarse en la tumba de Rameses VI, aunque también aparecen pasajes sueltos en las zonas superiores de otras tumbas.

El Libro de los Cielos
Después de la muerte de Ajenaton, aparecieron un nuevo grupo de libros relacionados con la Otra Vida. Estos libros se centran principalmente en la diosa del cielo Nut, que se traga al dios del sol cada atardecer para luego darle nacimiento otra vez cada mañana. Durante el día, el dios Ra es visible sobre el cuerpo de la diosa, pero durante la noche se lo traga y él viaja a través de su cuerpo de vuelta al lugar donde reaparecerá otra vez. Este libro, que se desarrolló a finales del Imperio Nuevo, describe el viaje del sol por los cielos, y algunos de sus pasajes pueden ser encontrados en las tumbas del periodo Ramésida.
Tenemos una serie de libros individuales contenidos dentro del Libro de los Cielos, pero los mejor documentados son ”El Libro del Día”, “El Libro de la Noche” y ”El Libro de Nut”. Relacionado con todos ellos está ”El Libro de la Vaca Celestial”.
“El Libro de la Vaca Celestial” nos cuenta una historia que mezcla hechizos mágicos con detalles exactos de la vaca divina y es un relato de carácter eminentemente mitológico. Al principio, la luz del día estaba siempre presente, y los humanos y los dioses cohabitaban en la tierra. Ra, el dios del sol, gobernó en la tierra durante mucho tiempo. Todo ésto se nos es mostrado como un paraíso, pero los humanos comenzaron a rebelarse contra Ra. Ra envió a Hathor en su forma de ojo ardiente para aplastar la rebelión y destruir a los rebeldes con su fuego. De todos modos, al final Ra sintió pena por los humanos y retiró a Hathor para dejar a algunos con vida. Entonces Ra reorganizó el cielo y el Otro Mundo, apartándolos de la tierra sobre las espaldas de la vaca celestial.

El Libro de la Tierra
Este libro está dividido en cuatro partes que describen el paso del sol durante la noche a través del Mundo Subterráneo, y se desarrolló en la Dinastía XX, apareciendo en las cámaras fuenerarias de muchas tumbas del periodo Ramésida. También aparece algunas veces en algunos ataúdes antropomórficos del mismo periodo. Su contenido es similar al del Libro de las Cavernas, aunque hay claras diferencias entre ambos. Por supuesto, es Osiris la figura central del texto, así como la transformación de Ra, junto al ba del difunto. Un tema interesante es el del viaje del sol a través del dios de la tierra Aker, representando una expansión de la idea de la undécima escena del Libro de las Puertas, con su “barca de la tierra”.
Esta es la última gran composición que tiene que ver con el Más Allá, donde el disco solar es alzado de las profundidades de la tierra por numerosos pares de brazos, y donde los enemigos de Egipto -aquellos cuyas almas no han sido benditas- son castigados y destruidos en el Lugar de la Aniquilación.

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Los sacerdotes en el Antiguo Egipto (I)

21, Mayo, 2007 at 8:56 pm (Egipto)

Los sacerdotes en el Antiguo Egipto eran conocidos como hem-netjer (sirviente del dios) y eran esencialmente empleados en el templo para oficiar y cuidar las necesidades diarias del culto de la representación oficial del dios (usualmente una estatua de oro -plata en el caso de algunos dioses lunares). Los sacerdotes no eran necesariamente religiosos de oficio, algunos heredaban el puesto de sus padres; en ciertas circunstacias, los títulos sacerdotales podían incluso ser comprados. Había grupos de sacerdotes que eran especialistas en algún tipo de conocimiento, otros que enseñaban a escribir y que copiaban textos, y otros que atendían a la organización económica del templo. Los templos eran las residencias de los dioses, pero los recintos templarios podían incluir talleres, bibliotecas y fincas. Como tal, los sacerdotes egipcios tenían un rol muy distinto al de los sacerdotes actuales.

Algunos tipos de sacerdote
Hem-Netyer
(Sirviente del Dios): Este sacerdote preparaba y llevaba las ofrendas para el dios, y asistía en las ceremonias y procesiones. Tenía acceso al santuario donde se guardaba la imagen divina, y controlaba la entrada al templo.
Hem-Netyer Tepey (Sumo Sacerdote): La posición del hem-netyer tepey, o Supervisor, era habitual en los centros de culto donde había un gran número de hem-netyer. Habitualmente trabajaban en sus propias posesiones o tenían trabajos en la administración estatal cuando no estaban realizando servicios en el templo. Este papel, generalmente, pertenecía a individuos de alto rango social, a menudo hijos o yernos del faraón, y en ocasiones los visires.
Uab (Puro): El uab asistía al hem-netyer realizando tareas menores en el mantenimiento del templo y sus rituales. Aseguraba la pureza de las habitaciones donde se realizaban las ceremonias, de las personas, los instrumentos y las herramientas del culto. Era una ocupación básica pero importante; todos los sacerdotes aprendían su oficio ejerciendo como wab, y como tal, podían actuar de ese modo si era necesario.
Jeri-Heb (Sacerdote Lector): El jeri-heb recitaba, cantaba o entonaba los ritos directamente de los libros y textos sagrados en las ceremonias y procesiones. También recitaban fórmulas y oraciones a los dioses (realizaban la función de magos), y funcionaban como oráculos para la gente que acudía a buscar consejo ante los dioses. Se les distinguía por una ancha banda que llevaban diagonalmente sobre sus pechos. Muchos jeri-heb podían vivir en el templo, haciendo turnos para realizar sus funciones.
Sacerdote Sem: Los sacerdotes sem realizaban los elaborados rituales en las momificaciones y los entierros. Estaban particularmente asociados con el ritual de “Apertura de la Boca”, y solían mostrarse vestidos con una distintiva piel de leopardo.

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La economía en el Antiguo Egipto (III): Granjeros y agricultores

21, Mayo, 2007 at 8:51 pm (Egipto)

Cultivando la tierra
La vida en el Antiguo Egipto estaba enormemente vinculada con la agricultura. Una gran parte de la población se dedicaba a las tareas agrícolas, durando la estación de la cosecha unos ocho o nueve meses. Los cultivos más importantes eran los del trigo, la fruta y las verduras, aunque también había dedicación ganadera, criando vacuno, ovejas o cabras.
Los egipcios cultivaban tres tipos distintos de trigo, varios de cebada; y lino, que era de donde obtenían la fibra textil para su ropa. Como segundo tipo de cultivo, o en terrenos ajardinados, plantaban una amplia variedad de verduras y hortalizas, incluyendo las cebollas, el ajo, el apio, la lechuga, los rábanos, el repollo, los espárragos, los pepinos, las lentejas, los guisantes, las judías y varias especias.
Extraían valiosos aceites vegetales de las semillas de sésamo, lino y ricino. La época de inundaciones era un periodo de respiro para la dura vida del granjero, a menos que fuese llamado para servir en el ejército o en los trabajos públicos (obras, sobre todo). En el punto álgido de las inundaciones, que solía ser alrededor de mediados de agosto, cada granjero debía recorrer sus tierras de labor para cerrar las aberturas de los diques circundantes.
Cuando las aguas del Nilo volvían a bajar y el agua iba desapareciendo poco a poco, dejaba tras de sí una gran cantidad de barro y cieno fertilizante que penetraba profundamente en la tierra de cultivo. Aproximadamente un mes y medio después, el granjero volvía para achicar el agua restante, que se habría vuelto salobre por la evaporación.
Una vez que el agua se había drenado completamente y el suelo era lo suficientemente firme para caminar sobre él, los campos eran arados una o dos veces con bueyes, y usando azadas, se rompían los últimos terrones. Cuando las semillas se echaban sobre los campos, se volvían a usar los animales para enterrarlas bien en la tierra.

El riego
El riego era esencial para una buena cosecha. Los granjeros solían usar dos métodos principales de riego artificial:
1- Canales de riego: pequeños canales que llevaban el agua desde el Nilo y se conectaban mediante pequeños diques. Los canales guiaban las aguas de las inundaciones a los diques, y el granjero podía abrirlos para que el agua entrase en los campos.
2- Shaduf: Introducido durante el Imperio Nuevo, el shaduf era ideal para regar cualquier tierra amplia. Un poste largo en equilibrio sobre una viga transversal con una cuerda y un caldero en uno de sus extremos, y un contrapeso para equilibrar en el otro extremo. Tirando de la cuerda, el caldero entraba en las aguas del Nilo y el contrapeso elevaba el caldero hasta un nivel donde pudiese ser vaciado dentro de un canal o cisterna en uno de los bordes del campo.
El shaduf incrementó la cantidad de grano recolectado y el área de tierra cultivable. Aún es posible ver shaduf en funcionamiento en la actualidad a las orillas del Nilo en el Alto Egipto.
El aprovisionamiento de agua para los campos y el mantenimiento de los trabajos de riego eran responsabilidades comunales de todo el Estado, pero los propietarios locales, particularmente los nobles provinciales, se veían mucho más implicados en estas tareas que el gobierno central.

Los propietarios
La agricultura y la ganadería eran un pilar central para la sociedad del Antiguo Egipto, como ya se ha dicho, y como tal, la mayor parte de la población estaba directamente relacionada con estas actividades, con la excepción de la realeza, la nobleza y los escribas. Los miembros de la nobleza, de todos modos, se veían envueltos en las actividades económicas de la agricultura, ya que eran ellos los que solían poseer las tierras de labranza y debían supervisar todas las labores del campo.Los granjeros a tiempo completo generalmente trabajaban la tierra de propietarios ricos, y se les pagaba con comida, ropa y refugio. Las familias podían alquilar la tierra algunas veces a estos propietarios, y estaban obligados entonces a dar un porcentaje de sus cosechas al arrendador como pago.
Otros, quizás menos afortunados, debían dragar canales, recuperar la tierra y preparar el suelo como pago al gobierno central. Si intentaban eludir estos trabajos, el grangero y su familia podían ser castigados.
Los granjeros normalmente estaban vinculados a la tierra que trabajaban. Esta tierra podía ser administrada por el estado, pertenecer a un templo, o incluso formar parte de la dotación de una tumba. Incluso si la tierra era vendida o cambiaba de manos, los granjeros estaban todavía obligados a trabajar esas tierras.
La propiedad de la tierra podía cambiar de manos ocasionalemente por eventos políticos, aunque se cree que estos cambios no debían alterar demasiado la naturaleza o la forma del trabajo del granjero.

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Mitología germano-nórdica (IX)

21, Mayo, 2007 at 12:52 pm (Vikingos)

IDAVÖLLR (Llanura brillante): lugar que pertenece a los Ases y se extiende cerca de Asgardr. Allí se encontrarán los dioses después del apocalipsis, recordando los grandes acontecimientos y las antiguas runas; allí, entre la hierba, estarán las maravillosas tablas de oro que pertenecían a los pueblos de antaño. Aquí se descubre una leyenda atestada por la literatura medieval alemana: todo el saber de los hombres fue grabado en tablillas, o en pilares, que el diluvio no pudo destruir.

IDI (Afanoso): gigante, hijo de Oevaldi, hermano de Thjazi y de Gangr. Oevaldi distribuyó sus bienes de modo que cada uno de sus hijos recibiera un bocado de oro, razón por la que el metal es denominado «bocado de Idi», «de Thjazi» o «de Gang» por los poetas escáldicos.

IDISI: seres sobrenaturales que encarnan el destino y son citados en el primer Conjuro de Merseburg. Se les ha comparado a las valquirias que saben, también, paralizar un ejército. (Cf. Herfjöturr). En viejo inglés y en antiguo alto alemán, ides-itis designa a una matrona, en el antiguo sentido del término.

IDUNN (Juventud): pequeña diosa considerada esposa de Bragi, el dios de la poesía. Posee las manzanas que comen los dioses envejecidos para recuperar su juventud. Es raptada por el gigante Thjazi, a causa de los manejos de Loki, a quien los Ases obligan a devolverla.

IFING: río que delimita el terreno y marca la frontera entre los hijos de los gigantes y de los dioses. Nunca se helará.

IMDR (Andrajosa): una de las nueve madres del dios Heimdallr.

IRMIN: divinidad de la que sabemos poca cosa. Su nombre remite a los herminiones de los que habla Tácito al dividir los pueblos germánicos en ingvaeones —nombre tras el que se lee el nombre del dios Yngvi-Frey—, istvaeones y herminiones. Irmin sería pues la divinidad principal de uno de esos pueblos. Widukind cita al dios Irmin en su Crónica sajona de 970, y lo asimila a Marte o a Hermes, diciendo que los germanos solían erigirle una gigantesca columna para venerarla luego. Irmin se encuentra también en Hörmun (gandr) otro de los nombres de la serpiente de Midgardr. Uno de los nombres de Odín es Jörmunr (Poderoso), y el antiguo Canto de Hildebrand habla de un «pueblo de Irmin» (irmindeot).

IRMINSUL (Columna de Irmin): durante la guerra contra los sajones, Carlomagno tomó Eresburg (en 772) y destruyó allí una de esas columnas, un tronco de árbol puesto al aire libre. Las glosas latinas indican que el emplazamiento de Irminsul era sagrado y formaba un santuario. En Irminsul se ha reconocido una figuración del árbol cósmico, pilar del mundo, denominado Yggdrasill en la mitología escandinava.

IRPA: diosa venerada en el siglo X en Halogaland (Noruega) al mismo tiempo que Thorgedr Hölgabrudr. La Saga de Njall el quemado describe un templo en el que figura junto a ésta y a Thor.

IVALDI: padre de los enanos que construyen el barco maravilloso Skidbladnir, atribuido a Freyr y, a veces, a Odín, fabrican la cabellera de oro de Sif y Gungnir y el venablo de Odín.

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Menjeperura Dyehutymesu, Thutmosis IV

12, Mayo, 2007 at 2:13 pm (Egipto)

Thutmosis IV

“Establecido en las Formas de Ra, Nacido de Thot”

Hijo de Amenhotep II y la dama Tiaa, que procedía del norte y era una esposa menor. Ascendió al trono siendo muy joven y gobernó durante unos 8-10 años. Es incierta su posición entre los príncipes, pero seguramente no era el primogénito ni el mayor de los varones.
Amenhotep II murió sin designar heredero, así que parece ser que la ascensión al trono no fue tranquila ni sencilla. El cambio en la política real, centrándose más en la política interior que en la exterior, ya había comenzado con su padre y él la continuó, tal y como se observa por la desaparición de títulos militares y el aumento de los oficiales administrativos, tanto en número como en cargo.
Se sabe que intentó, de todas formas, al inicio de su reinado afianzar el poder de la monarquía egipcia en las tierras sirio-palestinas, con una campaña en esa zona que fue más un paseo político que militar. Las formas diplomáticas se impusieron a las militares casi hasta el final de la Dinastía.
Para evitar el aumento del poder hitita y de sus dominios, firmó un tratado de paz con Artatama I de Mitanni. El tratado se selló con una princesa como regalo para el rey egipcio –lo que continuó siendo habitual en esa época tras esta primera entrega.
La continua ausencia de reyes anteriores en sus campañas bélicas, y el creciente poder que se otorgó al clero de Amon de Tebas ya en el reinado de Hatshepsut, hizo que estos sacerdotes se convirtieran, a lo largo de los años, en otro gobierno dentro del gobierno oficial. El templo de Amon tenía grandes posesiones tanto de tierras como de riquezas. El dios se convirtió en la deidad dominante y suprema, en detrimento de Ra, el dios sol de Heliópolis, del que se suponía que descendían los reyes egipcios –excepto la propia Hatshepsut, que por el apoyo que recibió del clero amonita, y sobre todo del Sumo Sacerdote Hapuseneb, se hizo hija del propio Amon.
Pero todo esto comenzó a cambiar con la llegada al trono de Thutmosis IV, un rey que, como ya dijimos, descendía de gentes del norte, cuyas simpatías estaban más enlazadas con Ra de Heliópolis que con Amon de Tebas. El documento que mejor nos lo demuestra es la llamada “Estela del Sueño”, con la que el rey, al comienzo de su reinado, pretendía dejar bien claro sus derechos al trono por vía divina. En ella nos relata cómo siendo niño se quedó dormido a los pies de la Gran Esfinge, y el dios dentro de ella le habló y le designó como heredero real de origen divino a cambio de limpiar la arena que la cubría desde hacía mucho tiempo. La estela fue colocada entre las patas de la propia Gran Esfinge, otro símbolo solar del norte, y que era Hor-em-Akhet, el “Horus en el Horizonte”. Muchos egiptólogos creen que en este texto queda pantente, no sólo la lucha entre los príncipes por el trono, sino también el apoyo del clero heliopolitano de Ra al rey, siendo una especie de “desafío” al clero tebano de Amon. Esto queda claro también en la disminución que hubo, -tanto en el reinado de Thutmosis IV como en el de Amenhotep III- de sacerdotes de Amon en la administración.
Además, desde este momento, comenzó a hacerse eminente la figura de un pequeño dios insignificante hasta este momento: Aton –y que en el futuro, con el nieto de Thutmosis IV, se haría muchísimo más importante. El Aton pasó en este momento de ser un aspecto de Ra, el Disco Solar, su forma física en el cielo, a ser un dios independiente como se puede observar en un escarabeo, el Escarabeo del Aton, en el Museo Británico, y que se hizo para conmemorar la llegada del tributo de Mitanni diciendo de los extranjeros que “están sometidos para siempre al gobierno de Aton” bajo su rey Thutmosis IV.
Thutmosis IV murió joven e inesperadamente, cayendo el trono en manos del mayor de los hijos varones que tuvo: Amenhotep III, fruto de su unión con una esposa menor –igual que lo había sido él- llamada Mutemwiya, y que se cree que pudiera ser la princesa mitanni enviada para sellar la paz con Artatama I.

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Mitología germano-nórdica (VIII)

12, Mayo, 2007 at 2:08 pm (Vikingos)

HADDINGJAR/HADDINGI: nombre de dos hermanos inseparables de la familia de Ottar el Simple. Tienen diez hermanos mayores y están tan cerca el uno del otro que entre ambos sólo tienen la fuerza de un hombre. G. Dumézil propone ver en ellos la versión heroica y épica de los gemelos míticos, los Alci que menciona Tácito.

HADINGUS: héroe odínico en Saxo Grammaticus. Según G. Dumézil, Hadingus es la transposición euhemerista del dios Njördr, su transformación en un rey danés.

HAGEN (normánico Högni): en la Canción de los Nibelungos, es el fiel vasallo del rey Gunther, y libera a éste del molesto Siegfried, se apodera de su tesoro y lo hace arrojar al Rhin. Cuando Etzel (Atila) invita a los burgundios a su corte, Hagen comprende que la invitación es una trampa. Muere a manos de Kriemhild.
En la Saga de los Völsungar, Hagen se llama Högni. Es el hermano de Gunnar (Gunther). Capturado durante el combate en la corte de los hunos, es llevado ante Atli (Atila) con su hermano y conminado a decir dónde se oculta el tesoro de Sigurdr (Siegfried). Gunnar se niega a hablar mientras Högni viva y Atli hace que le arranquen a éste el corazón.
En la Saga de Thidrekr, Högni es sólo el hermanastro de Gunnar, cuyo padre es Aldrian. Högni fue engendrado por un elfo, de ahí su vigor excepcional y su singular apariencia: tiene la tez pálida y la expresión de su rostro es aterrorizadora. Gunnar y él son denominados Niflungar (Nibelungos). El resto del relato corresponde, en líneas generales, a la Canción.

HALLINSKIDI: sobrenombre del dios Heimdallr.

HAMINGJA: el término designa a un genio tutelar que se vincula, de generación en generación, al jefe del clan.

HANGAGUD (Dios de los Colgados): uno de los nombres de Odín. Remite al colgamiento ritual que permite a un guerrero o a un sacrificado llegar al Walhalla —así como a las pruebas iniciáticas que posibilitarán al dios adquirir una ciencia sagrada. Herido por un lanzazo, Odín colgó durante nueve días y nueve noches del árbol azotado por los vientos y cuyas raíces nadie sabe de dónde proceden. Otros sobrenombres aluden a ello: Hagantyr (dios de los colgados) y Hangi (el colgado).

HAPHLIUS: gigante que, según Saxo Grammaticus, cría a los dos hijos de Gram, Guthormr y Haddingr.

HAPTAGUD (Dios de las Ligazones): sobrenombre de Odín. Como vio perfectamente Mircea Eliade, los dioses indoeuropeos son ligadores (Varuna, Uranos). Haptagud alude al hecho de que Odín sabe paralizar un ejército (cf. Herfjöturr).

HARBARDR (Barba gris): uno de los nombres de Odín.

HARDVEURR (Fuerte Protector): un sobrenombre de Thor.

HARR (El Alto): un nombre de Odín, que remite a su calidad de dios soberano.

HARTHGREPA (Fuertes puños): hija del gigante Vagnophtus, padre adoptivo de Hadingus. Es la nodriza de este último. Su amante luego, pues puede cambiar de tamaño a voluntad. Conoce la nigromancia, despierta a un muerto para que prediga el porvenir de su protegido, pero los poderes infernales, ofendidos por este sacrilegio, la despedazan una noche. Harthgrepa desempeña para Hadingus el papel de un genio tutelar.

HATI (Hai): lobo mítico, hijo de Hrodvtnir. Intenta apoderarse de la luna y acaba devorándola. Su compañero es Sköll, que por su parte, persigue al sol.

HECHIZO: antiquísima forma de conjuro de los dioses y los espíritus. Los tenemos sobre todo en antiguo alto alemán y en viejo inglés. Los más célebres son los Conjuros de Merseburg (región del lago Constanza) en los que se nombra a los dioses Wodan (Odín), Freyja, Volla, Siltgunt y Phol. Más allá de la Mancha, los hechizos están vinculados a la mitología popular y destinados a proteger de los enanos y de sus disparos, así como de los Ases, de las pesadillas y de las brujas. Los más conocidos son el Hechizo de las nueve Hierbas, Contra una súbita Picadura y Contra un Enano. El interés de los hechizos recogidos al otro lado de la Mancha es el de presentarnos las divinidades que están degradándose. Los Ases, de este modo, se ven asimilados a los demonios maléficos y puestos en el mismo saco que las pesadillas y las brujas. Además, estos hechizos nos enseñan que el modo de actuar de los seres sobrenaturales es mandando una flecha. En alemán, el lumbago se llamaba antaño Alpschuss, «disparo de elfo». En todos los países germánicos, los nombres de las enfermedades se componen a menudo con denominaciones de seres sobrenaturales degradados al rango de demonios.

HEFRING (La que se eleva. Ola): una de las hijas de Aegir y de Ran, divinidades del mar.

HEIDRUN: cabra encaramada en el tejado del Walhalla y que se alimenta de las hojas de Laeradr. De sus ubres fluye el hidromiel que las valquirias sirven a los guerreros llamados Einherjar.

HEIMDALLR: enigmático dios de la familia de los Ases, de la que es guardián. Es el padre de todos los hombres. Reside en el Monte del Cielo (Himinbjörg), en un extremo del cielo, y vela por el puente que conduce a Asgardr (Bifröst, el arco iris). Ve de muy lejos, oye crecer la hierba en los prados y la lana en los lomos de los corderos, pues su oído se oculta bajo las raíces de Yggdrasill, el árbol cósmico. No necesita más sueño que un pájaro. Apodado el Ase blanco, es el hijo de nueve hermanas. Sus dientes son de oro, su caballo es Crines de Oro (Gullthopr). Tiene un cuerno llamado Gjallarhorn porque puede oírsele en todo el mundo, y una espada llamada Cabeza de Hombre (Höfud). Al final del mundo, Loki y él se matan mutuamente.
Se cree que su sobrenombre Hallinskidi le vincula al carnero, lo que correspondería a los machos cabríos de Thor, a los cuervos de Odín y al jabalí de Freyr.
Heimdallr aparece en el papel de dios rey y está íntimamente vinculado al simbolismo del árbol del mundo (Yggdrasill). Tiene una gran antigüedad; es, en cierto modo, un precursor del orden cósmico y parece emerger de las aguas del caos como hijo de nueve madres. ¿Las olas? Sin embargo, las informaciones de que disponemos son muy fragmentarias.

HEIME (v. ing. Hama; nor. Heimir): guerrero e inseparable compañero de Witege. Primero está al servicio de Ermanarico, luego de Teodorico, pues debe huir tras haber robado el collar de los Brisings (Brosingamene) en el que puede reconocerse el collar de Freyja (Brisingamen).

HEITI: una forma de sinónimo utilizado en la poesía escáldica. Los hay de dos suertes: el heiti que denomina sin implicar un conocimiento profundo, y el que supone por el contrario un esfuerzo de elucidación porque se utilizan metonimias. Así «Godo» y «Enmascarado» son heiti para Odín. En contexto religioso, el heiti está vinculado al tabú verbal.

HEL (Disimuladora): es a la vez el nombre de la diosa de los infiernos y el del reino de los muertos. Hel es hija de Loki y de la giganta Angrboda. Hermana por lo tanto del lobo Fenrir y la serpiente de Midgardr. Es medio blanca y medio azul, vive en el Mundo de las Tinieblas (Niflheimr). Su estancia se denomina Eljudnir (¿Húmedo?). Su plato, Ungr (Hambre); su cuchillo, Sulltr; su criado, Ganglati (El Lento); su sirvienta, Ganglö (La Lenta); el umbral de su morada se llama Fallanda Forard (Trampa para Alimañas); su lecho, Kör (Enfermedad); y las cortinas de éste, Blickjanda böl (Desgracia pálida). Todos los hombres muertos en la cama o de enfermedad le pertenecen.
El reino de los muertos tiene distintos nombres: Llanuras oscuras o Campos de Tinieblas (Nidavellir), Ribera o Mundo de los Cadáveres (Nastrandir, Nasheimr). Al parecer tiene nueve moradas, de las que la más terrible es Nastrandir, al septentrión de Hel, donde son arrojados quienes transgredieron las leyes morales, especialmente los perjuros. El dragón Nidhöggr roe sus cadáveres.
En las sagas y la historiografía encontramos una concepción distinta del otro mundo: los difuntos siguen viviendo en su túmulo, donde se reúnen con sus antepasados en las montañas huecas.

HELBLINDI (Ciego de Hel): uno de los dos hermanos de Loki.

HELGI (Sagrado): 1.- Hijo de Sigmundr y de Borghildr de Bralundr (Dinamarca). Es conocido por haber matado a Hundingr, rey del Hunaland, y por haberse casado con la valquiria Sigrund, que le ayuda a vencer a sus enemigos, y de la que tiene hijos. Por instigación de Odín, Dagr, hermano de Sigrund, mata a Helgi, que se dirige al reino de los muertos, luego sale del cerro donde es inhumado y se entrevista con su esposa. Sigrund acaba muriendo de pena pero ambos se reencarnan, según dice explícitamente la Canción de Helgi.
2.- Después de su reencarnación, Helgi adopta el patronímico de Haddingjaskati; se casa con Kara, una valquiria, hija de Halfdan.
3.- Existe un tercer Helgi, hijo de Hjörvardr y de Sigrlinn. Alto, apuesto y taciturno, no se le da nombre alguno. Cierto día ve cabalgando a nueve valquirias que le predicen el porvenir y una de ellas, Svava, hija de Eylimi, le bautiza con el nombre de Helgi. A continuación le protege a menudo durante las batallas. Helgi lleva a cabo numerosas hazañas, va a casa de Eylimi, obtiene la mano de Svava y halla la muerte en un duelo. También él se reencarnó.

HELGRINDR (Cercado de Hel): muro que rodea el reino de los muertos. Se le llama también Reja de los Cadáveres y Reja de los Occisos (Nagrindr, Valgrindr).

HELVEGR (Ruta de Hel): camino que conduce al reino de los muertos. Encontramos este nombre en distintos países germánicos, donde se refiere al camino por el que debe llevarse al difunto al cementerio. En Bretaña existe la Ruta de los Cuerpos (hent ar c’horfou), la Ruta de las Almas finadas (hent an Anaon), pero en viejo céltico, anawnn (Anaon) es también el nombre del otro mundo.

HENGEST y HORSA (Semental y Corcel): jefes de los anglios cuando éstos invadieron Inglaterra. Con respecto a su nombre, se cree que en tiempos muy remotos estos dos hombres pudieron ser gemelos divinos de forma equina. Advirtamos que en el siglo XIX las cabezas de caballos esculpidas que adornaban las granjas de Holstein, en Alemania del Norte, se llamaban aún Hengist y Hors.

HERASS (Dios del Ejército): nombre de Odín en una inscripción funeraria noruega del siglo VII.

HERBLINDI (Cegando al Ejército): sobrenombre de Odín; se explica por lo que afirma Snorri Sturluson: «En el combate, Odín tenía el poder de cegar y ensordecer a sus enemigos.»

HÉRCULES: en la epigrafía. Hércules substituye sin duda a Donnar/Thor. Por lo general, el nombre es acompañado de un adjetivo, por ejemplo, «poderoso», «barbudo», etc.

HERFJÖTUR (Ligazón del Ejército): nombre de una valquiria. Remite a un fatídico trasfondo, la súbita parálisis que se apodera de los guerreros en el momento de combatir. Véase el término siguiente.

HERFJÖTURR: el vocablo designa lo que paraliza un ejército, es decir, una decisión del destino. Puede tomar la forma de una red invisible o de flechas fatales.

HERFÖDR/HERJAFÖDR (Padre del Ejército): uno de los nombres de Odín. Remite a su función de señor de la guerra. Los demás nombres formados con «ejército» son: Herteitr (Ale